EL MASAJE EN LAS ANTIGUAS CIVILIZACIONES 

 

El masaje es una forma de manipulación de las capas superficiales y profundas de los músculos del cuerpo utilizando varias técnicas, para mejorar sus funciones, ayudar en procesos de curación, disminuir la actividad refleja de los músculos, inhibir la excitabilidad motoneuronal, promover la relajación y el bienestar y como actividad recreativa.

 

Probablemente es la herramienta terapéutica más antigua que el ser humano utilizó para proporcionarse un recurso natural contra el dolor. Su evolución y uso ha sido parejo al de la sociedad, hasta convertirse en la técnica de «tacto estructurado» que hoy conocemos.

 

Existen diversos tipos de masaje, desde el de relajación hasta el afectivo o sensual; pasando por el específicamente terapéutico (masoterapia) del ámbito sanitario y el del ámbito deportivo, destinado a mejorar la actividad física.

 

Un poquito de Historia, una amplia mirada retrospectiva hacia los orígenes y ciclos evolutivos del masaje, no estaría mal. Así tomaremos consciencia de una herencia que nos corresponde, una herencia universal empírico científica.

En cierto modo, el masaje es instintivo, y quizá por ello sea tan antiguo como la misma Humanidad...

Los animales se llamen o se frotan con sus patas, siempre que necesitan distenderse, relajarse, sacudirse alguna sensación, muscular o cutánea, molesta o simplemente, sentirse mejor.

Lo sabemos por experiencia propia y ajena: ante el hecho de un golpe o una caída, necesitamos friccionarnos poco o mucho la zona contusionada, nuestra convicción es que soportamos mejor el dolor. Y la suma de estas experiencias se fueron concretando y codificando de generación en generación, de cultura en cultura, de país en país.

Que la remota y enigmática India conoció las prácticas generales del masaje, es un hecho real.

Alrededor del siglo III antes de Cristo, el historiador griego Megasthenes, consignó lo siguiente sobre algunas costumbres y prácticas indias:

"Hay una categoría de Terapeutas entre los Brahamanes, que sólo prescriben a base de dietas, desirtan sobre el régimen de vida, y aplican métodos externos".

 

La cita es muy significativa. Comentándola, nos dice Dally que dichos métodos externos son precisamente los Masajes. Y así lo establece en su obra Cinesiología o Ciencia del Movimiento, y su relación con la Educación, la Higiene y  la Terapéutica (Paris, 1857).

El célebre geógrafo griego Estrabón que llegó a la posteridad 17 libros de su magna obra, y contemporáneo de Cristo, llamado por antonomasia El Geógrafo, describiendo las costumbres indias en la época de Alejandro Magno, nos ha dejado escrito: tienen una gran estima las fricciones, y acostumbran a frotarse el cuerpo suavemente, empleando para ello duelas de ébano.

El eminente MacAuliffed, en su obra La Thérapeutique Physique d'Autrefosis (Paris, 1904) sostiene que el masaje es una práctica de venerable antigüedad de la India, y que ya se conocía bajo el nombre de Samvahana. Haciendo consideraciones sobre la legendaria práctica de aquellos discípulos de frotar los pies del Maestro, deduce la existencia del masaje con una amplia gama de aplicaciones.

Sin lugar a dudas, en la literatura India se alude al masaje, tanto para fines terapéuticos como rituales. Entre aquellos Libros Sagrados o Vedas, hay uno, El Ayurveda o Ciencia de la Vida, que puede considerarse como una obra de medicina antiquísima. En esta obra se menciona el masaje con los términos de Palpación, Fricción y Frotamiento.

El código de las leyes de Manú, venerable obra de la remota India, prescribía entre varios deberes y prácticas también la fricción o masaje.

Entre las formas de aplicar el masaje, había una que los indios denominaban Chamboning. Consistía en una serie de kinesis y fricciones estimulantes, utilizando en vez de aceites y cremas, el zumo de ciertos limones, los que se daban cerca de Ganges, por sus propiedades aromáticas, y por el beneficio y suavidad de sus líquidos.

El vocablo Chamboning fue modificado por la dicción inglesa convirtiéndose en Champoning, dando lugar a un término más generalizado: Champú. Es el llamado Palo Jabón, un jugo de la corteza del árbol Chileno Quillay, de donde derivan tantos detergentes.

 

CHINA

De la milenario China proviene una colección de grabados de gran antigüedad, denominados Tsai-Tou-Hoei, con evidentes alusiones a los masajes de diversa índole.  Nei Ching,  es una obra atribuida al Emperador

Amarillo Huang Ti, cuya existencia se remonta a más de 2.500 años antes de Cristo, (sin embargo, el parecer de algunos historiadores es que la redacción de la obra de Nei Ching es bastante posterior: probablemente de unos 1.000 años antes de Cristo).

En esta obra se aprecia el alto grado de experiencia que alcanzó la práctica del masaje, ya que se habla aquí de curar con las manos, mediante fricciones y amasamientos adecuados dados sobre la piel y la carne, teniendo en cuenta el ritmo respiratorio.

Hay un párrafo de esta antiquísima obra, que no puede ser más elocuente al respecto:

"...Y, Ch'i Po, contesto: primero se debe sentir con la mano y trazar el sistema del cuerpo. Se deben seguir los impulsos de las manos por igual..."

Kung Fou, es otro documento chino de inapreciable valor y respetable antigüedad. En muchos manuales de Historia se atribuye su redacción alrededor del año 2.700 antes de Cristo. Pero aquí, lo mismo que en el caso anterior, hay que precisar el aspecto cronológico. En efecto, tanta antigüedad puede ser dudosa, ya que la redacción completa de la obra se realizó al surgir el Taoísmo, religión derivada de las enseñanzas de Lao Tse. Ahora bien se sabe que Lao Tse nació en el 604 antes de Cristo. Los sacerdotes taoístas que se ocuparon de su redacción, le atribuyen sólo por la vía de la afirmación la antigüedad de más de dos milenios y medio ¿se trata de una afirmación real, o de una antigüedad inferior a dicho tope?

Pero aún así, lo cierto es que se adivinan aires de lejanía histórica en el Kong Fou, obra que alude a la práctica del masaje con fines terapéuticos.

Los autores Wong y Wu, en su investigación común que titularon "History of Chinese Medicine" (Shanghai, 1936), acuñan esta célebre afirmación: "las tres formas típicas de curación china, son: Acupuntura, Moxa y Masaje".

Posteriormente, la práctica del masaje se extendió a lo largo y ancho del territorio chino, generalizándose. He aquí el siguiente texto del documento Herman L. Kamanetz, en un capítulo dedicado a la Historia del Masaje.

Durante la dinastía T'ang (609-907 después de Cristo) se reconocían cuatro clases de personas que practicaban la medicina: los médicos, los acupuntores, los masajistas, los exorcistas. Se establecieron cargos especiales con un Chi'Po o profesor, como director de cada departamento. El repertorio de funcionarios de los nuevos anales de los T'ang, describe así el departamento médico imperial:

" El departamento de masaje tenía un profesor y cuatro masajistas, todos ellos del grado nueve, y de la clase B daban lecciones de ejercicios físicos y trataban fracturas, lesiones y heridas".

"Adaptaciones de grabados extraídos de un texto japonés de principios del siglo XIX".

"Pruebas históricas de la reflexología, el masaje y el Shiatsu: ilustración del Canon de Avicena (980-1037 d.C).

 

EGIPTO

Las castas sacerdotales del remoto Egipto, eran adiestradas tanto para ejercer la salud física como para elevar de tono la función espiritual. Y del trasfondo histórico y cultural de Egipto de los papiros, se deduce lo siguiente: aquellos sacerdotes, tanto entendían de exorcismos como de fitoterapia, de artes adivinatorias como de manipulaciones manuales, con finalidad sedante y recuperatoria. Diestros como eran estos médicos-sacerdotes en domar animales, encantar serpientes, y persuadir a las personas, también eran hábiles en la Imposición de Manos, en la Manipulación de determinadas zonas musculares y plexos, a fin de restablecer la calma, descontracturar, y favorecer la sedación terapéutica.

Por cierto, que algunos tipos de masaje, como los sedantes, se combinaban con la terapia de los colores o cromoterapia.

"Muro pintado en la tumba de un médico de Saqqara, Egipto, del año 2330 a.C.

En Grecia florecieron las ciencias y las artes, así como el culto a la hermosa figura humana sin restricción mental de ninguna clase, la elegante proporción de las formas desnudas, símbolo de armonía cósmica, se convirtió en ideal, en el amplio marco de las competiciones deportivas.

Los Aliptes o encargados de untar con aceites preparados a los atletas, antes de combate, eran diestros masajistas y expertos manipuladores, en casos de simples dislocaciones, esguinces y torceduras.

También practicaban el masaje esclavos y esclavas muy conocedores del oficio. En un pasaje de la Odisea, Homero describe bellas y fuertes manos de mujeres ungiendo y frotando a los soldados, tras una victoria, para que sus cuerpos se distiendan y descansen.

Como en Grecia se fundaron importantes gimnasios, pancracios y clubs deportivos, las salas destinadas al masaje corporal se multiplicaron, Olimpia y Pergamo, entro otras, fueron ciudades de acusado fervor deportivo. Recordad los ya famosos Juegos Olímpicos y las Olimpiadas. Y al amparo de este fervor creciente tanto entre jóvenes como adultos, la práctica del masaje se combinó con la práctica de la Hidroterapia.

Al baño frío o Loutron empleando el estrígil para liberar la piel de aceites o grasas sobrantes, sucedía el masaje relajante.

Hipócrates, con ser un terapeuta 450 años anterior a Cristo, dejó consignadas varias normas y consejos para quienes han de ajustar bien un hueso, o presionar una vértebra, o subsanar una articulación defectuosa. Hipócrates, a quién se le honra como "Padre de la Medicina" afirmaba que sus procedimientos y técnicas los había aprendido diligentemente de sus mayores, y éstos de sus antepasados, lo cual evidencia la antigüedad de las manipulaciones terapéuticas.

Nos ha legado una obra de capital importancia: "Tratado de las articulaciones y fracturas". De aquí entresacaré algunas sentencias suyas:

"El terapeuta ha de ser experto en muchas cosas, incluyendo las fricciones manuales".

"Las manipulaciones, si son lentas y moderadas, benefician en tamaño todo el organismo".

"Las manipulaciones pueden tener doble efecto: o bien, fortalecer una articulación floja, o relajarla si está demasiado rígida".

Hipócrates, curiosamente, recomendaba masajear las extremidades inferiores hacia arriba, en dirección hacia el corazón...¿Intuyó de alguna manera la circulación de la sangre, descubierta en Occidente dos mil años después, por Miguel Servet y otros? Esto es lo que se preguntan muchos autores, ya que friccionar los miembros desde abajo hacia arriba con cierta presión, tan como él indica, está acorde con la sístole y diástole, con la circulación de retorno venoso...

Hipócrates nos ha dejado escrita una anécdota muy curiosa:

"En Elis, un jardinero tenía a su mujer enferma con una fiebre constante, y las bebidas y otros preparados no la remediaban. Su abdomen estaba endurecido y le producía grandes dolores. Untándome vigorosamente las manos con aceite, amasé con cierta fuerza aquel vientre duro, que acabó por ceder. La mujer evacuó sangre, y en cantidad, pero se restableció, y está curada".

Hipócrates empleaba el término Anatripsis, para referirse a las fricciones en orden ascendente. Nacido en la Isla de Cos, contemporáneo de Platón y Sócrates, fundó escuela, y fue quien estableció el famoso Juramento Profesional para los Médicos iniciados y enseñados por él, el llamado Juramento Hipocrático.

Por descontado, los médicos enseñados por él, sabían manipular y practicaban el masaje.

Galeno, después de Hipócrates fue la primera autoridad en cuestiones médicas (nacido en Pérgamo hacia el año 131 y muerto en el 210 de nuestra era) fue comisionado por el gobernador de Pérgamo para reglamentar las actividades prácticas de los Aliptes con respecto a los atletas y gladiadores.

Claudio Galeno, para dejar claros puntos de vista sobre éste y otros aspectos, compuso su famoso Tratado de Higiene. En su opinión, el masaje era conveniente en la práctica por muchas razones, entre ellas porque contribuye a aligerar los procesos de la nutrición, haciendo que se eliminen las materias superfluas; y reduce los estados de fatiga.

Admitía, como importantes, tres centros orgánicos: el corazón, el hígado y el cerebro. La gran máxima o sentencia suya, que todavía hoy se repite, es: "La naturaleza nada hace en vano". La enfermedad según él, consistía en un desequilibrio o desarmonía de la economía vital de todo el organismo. Fue médico personal del Emperador Marco Aurelio y del Emperador Cómodo.

Por supuesto, en tiempos de Claudio Galeno, la práctica del masaje gozaba ya de un auténtico prestigio desde el punto de vista terapéutica.

El trasfondo de la cultura y muchas de las prácticas griegas, se difundió a lo largo del Imperio Romano. Y entre ellas, el masaje.

En la Roma Imperial y clásica, estuvieron muy extendidas las curas y restauraciones junto a los balnearios y aguas termales, unidas a las prácticas del masaje, las dietas, los ejercicios y el descanso. Y se prodigaba una amplia gama de masajes: masajes para estar en forma, para subsanar deficiencias orgánicas, para corregir defectos posturales, y masajes evanescentes, junto a los balos relajantes y centros de abundantes comidas y bebidas, al objeto de satisfacer el paladar y la gula.

Asclepiadas de Bitinia, fue un médico nada conforme con algunos postulados de Hipócrates. Para él, "la Naturaleza va a la suya, y a veces puede ayudar pero también perjudicar" Fatalista en su concepciones, sostenía. Que "en la Naturaleza y en el Mundo, todo sucede por necesidad".

Pero, eso sí, se apasionó por las prácticas del masaje, hasta exaltarlo y recomendarlo en casi todas las dolencias.

Hay quien afirma que difundió sus particulares métodos de masaje entre los griegos, y más tarde (alrededor del afio 91 de nuestra era) se trasladó a Roma, donde lo introdujo.

Asclepiades combinaba en un solo sistema el masaje, la dieta, los baños, las bebidas y drogas de componente suave, encaminadas a producir un placer terapéutico y una evasión tranquilizadora. Un temperamento original...

Llevado del deseo de investigar hasta los procesos más complicados del ser humano, se dedicó a tratar sujetos con trastornos mentales. A esta dolencia él llamó Nefritis. Y el tratamiento que impartía en estos casos, iba unido a la terapia de masaje.

En fin, fue tan apasionado del arte de manipular, que el historiador Celso escribió de él:

" Asclepiades diserta sobre la fricción como si él mismo fuera su inventor. Según él, hay tres factores curativos: la fricción, que es lo que más recomienda, el agua y el reposo..."

Temisón y Areteo, fueron dos entusiastas seguidores de Asclepiades, y como buenos discípulos, sintetizaron muchas enseñanzas del maestro. Y también contribuyeron, por descontado, a popularizar las virtudes terapéuticas del masaje.

Se cuenta de Julio César que, aquejado de vez en cuando de grandes y espectaculares dolores, algunos sostienen que se trataba de epilepsia, mandaba que le aplicaran regularmente masaje a base de pellizqueos y golpeteos a lo largo de la Raquis, de acuerdo a un sistema que le recomendaron, y le daba excelentes resultados.

Del célebre Plinio se dice que, estando sujeto a una dura y larga enfermedad, sólo pudo curarle un manipulador extranjero. Y le quedó tan agradecido, que escribió al Emperador "solicitando la libertad y los privilegios de ciudadanía romana", para aquel hábil masajista.

Un acto de agradecimiento positivo lleno de encomio. Y que, mutatis mutandis, bien quisiéramos encontrar en las muchas personas que, desahuciadas de la medicina oficial, finalmente han sido aliviadas y recuperadas mediante el quiromasaje.

En las distintas épocas del Imperio Romano, ejercieron unos especialistas en Medicina Deportiva y Recuperatoria, llamados Vulneraii .

Tanto en los circos como las acostumbradas luchas de gladiadores, arrojaban buenas cifras de atletas.

*(1) Vulnerarii: del latín Vulnus, que significa herida. Limpiaban las heridas, y manipulaban en las articulaciones y zonas esguinzadas. Eran asistidos por los llamados Unguentarii, especialistas en ungüentos y pomadas. maltrechos, con serias heridas y huesos rotos o dislocados. También las famosas Legiones Romanas, precisaban de los Vulnerarii en tiempos de batalla. De una forma o de otra, estos manipuladores eran en el fondo, por así decirlo, masajistas y expertos en recuperación funcional.

La siguiente anécdota, revela hasta qué punto era popular la idea de las frotaciones, de las manipulaciones y del masaje en general, en el común de la ciudadanía romana:

Un día, el Emperador Adriano vio a un soldado veterano frotándose contra la pared de mármol de los baños públicos de Roma, y le preguntó que por qué lo hacia, el interrogado le contestó que era demasiado pobre para tener un esclavo frotador y que aquel sistema era el mejor sustitutivo que había podido encontrar. Después de cual, el Emperador le regaló dos esclavos y el dinero suficiente para mantenerlos, unos días más tarde, varios ancianos se frotaban contra la pared en presencia de Adriano, con la esperanza de tener la misma suerte que el soldado, pero el astuto Emperador al darse cuenta de lo que pretendían, se limitó a ordenarles... que se diesen fricciones unos a otros. 

 

- EL MASAJE A LO LARGO DE LA EDAD MEDIA

Aunque el cristianismo, en su más puro sentido, comenzó siendo una profunda oleada de vida, casi inmediatamente surgieron en su seno adalides con marcada tendencia judaizante, deseosos de enmarcar aquella vida en normas y preceptos, traduciéndola en forma de leyes y concebida en alta y plena libertad interior, acabó siendo dogma, moral y precepto y religión.

Esto no sucedió bruscamente, sino poco a poco, siglo tras siglo, en medio de tensiones complejas y luchas intestinas, mientras una jerarquía de corte y estilo romano, se afanaba por establecer una serie de intereses creados, y medrar a costa de ellos.

A la concepción pagana, espontánea y alegre, de las cosas, por lo que atañe a la Grecia y Roma clásicas, sucedió

*(2)GRAHAM: Treatise on MASSAGE (Londres 1902). Obra citada por Herman L. Kamenetz, en un capítulo de la obra : Massaje, Manipulatión and Traction. Manipulatión and Traction. una práctica y estilo de vida que podemos denominar católico-medieval. Y a ese talante vital que hemos llamado cristianismo, le sucedió una atmósfera enfermiza, mezclada de superstición, incultura y prejuicios.

En consecuencia, al cuerpo físico se le consideró portador de forres peccati (el fermento del pecado, en versión teológica) y como contrapartida se exaltaron los valores ético-morales del espíritu.

Los famosos Santos Padres del Yermo, extraños eremitas y penitentes, en parte legendarios, daban las rudas pautas de la exagerada mortificación de la CARNE, preconizaban la castidad a ultranza, y se comportaban con un desprecio tan brutal de la materia, que rayaba en la demencia.

¿ Qué porvenir le esperaba al masaje, entre aquel raquitismo de ideas, y fiscalizadas como estaban las experiencias personales en cualquier ramo del saber universal, por la fobia inquisitorial?.

Por ello, yo no ceso de admirar a quienes siguieron alentando el ideal del masaje en aquella época, sin el hipócrita temor a la desnudez en los cuerpos, a fin de friccionarlos, manipularlos y masajearlos convenientemente.

Veamos algunos ejemplos:

* Celio Aureliano, médico del siglo V de nuestra era, cuya vida transcurrió principalmente en el norte de Africa, nos ha transmitido información más valiosa de los frotadores y manipulaciones anteriores a él. Distinguía dos maneras de trabajar al paciente mediante masaje:

- Una forma, que él denominaba Analepsis (o tratamiento restaurador) a base de manipulaciones unciosas, sedantes encaminadas a restaurar las fuerzas del paciente.

- Otra forma, que él denominaba Metasíncrisis, a base de manipulaciones más fuertes, movimientos recuperatorios, ejercicios y desbloqueos.

Tanto en un caso como en otro, prescribían dietas adecuadas, baños de sol y de agua, ejercicios recuperatorios, ejercicios respiratorios, etc.

Ecio de Amida, del siglo VI de nuestra era, fuertemente convencido de la eficacia del masaje, llegó a considerarlo como un modo de vida.

Y para que así fuera, lo recomendaba junto con las unciones de tres veces al día. En efecto, hizo del masaje una terapéutica muy completa. He aquí algunas de sus experiencias personales al respecto:

"Cuando la mujer gestante experimente fatiga, o cuando note que se le hinchan los pies y las piernas, conviene el masaje en las extremidades inferiores.

En caso de enfermedades oculares y parálisis de los párpados, hay que manipular las extremidades inferiores. La manipulación en todo el cuerpo, combate el glaucoma. Para el caso de leucorrea (emisión exagerada de flujo blanco) conviene el masaje en el tórax anterior.

Si la mujer tiene dificultad para concebir (a causa de la secreción húmeda y permanente en el útero) se prodigará el masaje completo, repetidamente, porque ayuda a eliminar los humores sobrantes".

Avicena (cuyo nombre en realidad es Abú Ali Al-Hussein Ben Abd Alá ibn Sina), eminente médico y filósofo del siglo XI de nuestra era, escribió entre otras obras "El Canon de la Medicina" y "El libro de las Curaciones". La posteridad le ha honrado con el sobrenombre de Príncipe de los médicos.

Fue tan ferviente del masaje, que lo recomendó para después de cualquier ejercicio prolongado. Nos habla de sustancias malsanas que se acumulan en los músculos, siendo la fricción quién consigue eliminarlas y disipar la fatiga.

Especifica la forma de manipular: "Hay que hacerlo suavemente, y resulta mejor si aplicamos aceite. No se debe frotar dura y ásperamente, ya que podrían resentirse los miembros en cuestión..."

  

- EL MASAJE DESDE EL RENACIMIENTO HASTA NUESTROS DIAS 

A la altura del siglo XIX, no eran sólo los algebristas quienes se comprometían con el masaje, y asumían actividades de quiro-recuperación funcional: eran también algunos médicos de talla.

El empuje venia ya desde el Renacimiento Europeo. Al inicio del Renacimiento, comenzó a desarrollarse un ideal  artístico y libre. Era una tendencia general a examinarlo todo, comprenderlo todo, y gozarlo todo de un modo propio y espontáneo. La Humanidad durante el Renacimiento, se emancipa de trabas y prohibiciones. El individuo experimenta el ideal artísticos greco-romano del cuerpo en si. Se le pinta y esculpe al natural, y se le estudia también de igual manera. Surgen los grandes estudiosos de la anatomía y la fisiología, como Leonardo da Vinci, Vesalio, Silvius, Falopio.

Un anatomista muy famoso, pero anterior al Renacimiento, Mundino de Milan, se arriesgó a la disección de algún que otro cadáver, y nos legó un estimable pero rudimentario Tratado de Anatomía. En cambio, ahora surgen los nuevos anatomistas de la Escuela de Padua, de Bolonia, de Roma. Los cadáveres se descuartizan y estudian por docenas, siendo cada órgano objeto de particular atención. Se realizan también experimentos con animales. Del miedo y la discreción, se paso a la libertad y objetividad en estas cuestiones. Y muy pronto la ciencia pudo anunciar magnos descubrimientos, como la circulación de la sangre, la precisión de las corrientes linfáticas, y muchos comportamientos del sistema nervioso.

Seria prolijo, y fuera del tema que nos ocupa, detallar lo que el Renacimiento significo en las áreas de la arquitectura, pintura, ciencias, literatura, medicina, filosofía, y otras.

En síntesis, esta importante época, que va desde el siglo XV al XVIII, se caracterizó por un vigoroso despertar en todos los campos del conocimiento, por una liberación de trabas y dogmas simplemente autoritarios y por un que hacer de acuerdo a los cánones y gustos personales de cada cual.

No estará de más, por tanto, que tengamos una visión clara y precisa de las personalidades de mayor relieve que a partir del Renacimiento, han jalonado la historia del masaje, continuado y solidificando esta herencia común que nos pertenece.

 

*GUY DE CHAULIAC

He aquí un médico francés que a las puertas del Renacimiento, hizo una valiente apología de las fricciones, los fomentos, la dieta y otros ejercicios recuperatorios. Es partidario de la percusión manual como manipulación propia del masaje, pues según él hace influir la sangre a la musculatura percutida o flagelada, enrojeciéndola de momento pero fortaleciéndola.

 

*PARACELSO (1494-1591) 

Extraordinario médico alemán y alquimista, gran naturalista suizo, vigorosa personalidad que desencadenó una revolución ideológica en medicina. Intuitivo y decidido, fue también envidiado y perseguido. Paracelso revive muchos postulados de Hipócrates, entre ellos la indiscutible razón de ser de la mano en el masaje. Fue tan genial en sus concepciones y en su práctica como médico, que bien merece una particular descripción del mismo. Permitidme, pues, la siguiente digresión:

"Paracelso: el gran enamorado de la vida y del masaje". 

He aquí un hombre poseído por un fuego, al decir de Browning. "Lutero de la Medicina", se le ha llamado también. Teofrasto Bombast Von Hohenheim, nacido en Zurich en el año 1493, se bautizó a sí mismo con el nombre de Paracelso, y así le sigue nombrando la posteridad.

Un historiador y panegirista de Paracelso, Osler, nos dice de él:

"Fue la encarnación misma de la rebelión. En un período en que la autoridad era principalísima y los hombres seguían ciegamente a viejos adalides, cuando salirse de los carriles usuales, en cualquier campo del conocimiento, era una herejía condenable, Paracelso se alzó audazmente en favor del estudio independiente, y en favor del derecho al juicio personal".

Apasionado por el estudio del cuerpo humano en sí, dedicado a desentrañar el hecho mismo de la vida, comenzó por resucitar los tratamientos de orden natural más antiguos, los postulados de Hipócrates, y la práctica del masaje. Su experiencia como estudiante de medicina, nos la resume así:

"Cuando vi que lo único que resultaba de la práctica de tales enseñanzas eran la muerte y la invalidez, y que los médicos juzgaban incurables la mayor parte de los males, y que apenas administraban otra cosa que jarabes laxantes, purgantes o cocimientos de avena, determiné abandonar un arte tan miserable, y buscar la verdad en otra parte".

Y conocidas médicos de su tiempo:  son sus palabras describiendo a los

"Han ido dando vueltas, y las siguen dando, alrededor del arte de la medicina, como las vueltas que da el gato alrededor de unas gachas calientes...".

Desengañado, pues, de la medicina oficial, viaja por Europa, y se adentra en amplias regiones del Oriente Medio. Observa, investiga, discute, y se esfuerza por comprender otras experiencias y otras terapias, regresa al cabo de algunos años, pero transformado. Solo él rezumaba profunda vocación de médico pero también entusiasmo lírico; un fervor entre pasional y místico; una necesidad imperiosa de cambio y transformación.

Ha descubierto, "La ley del Magnetismo", "El masaje Hipnótico", "La transmisión del Pensamiento", y sobre todo, "La base real del amor como elemento inspiracional y curativo". Y con tales ingredientes comienza a actuar.

Sucedió por aquel entonces que Frobenius, un reputado impresor de Basilea, estaba a punto de ser intervenido por los médicos, había que amputarle una pierna, como último recurso recurrió a Paracelso, quien a base de masajes prolongados, fomentos, dietas adecuadas y ejercicios, le salvó de la amputación. Un caso semejante le ocurrió con el renombrado Erasmo de Rotterdam...

Estos y otros éxitos, irritaron a la clase médica escolástica, para desvirtuarle, le acusaron de hereje y nigromántico, Paracelso, firme y seguro como nunca, se enfrentó con sus acusadores, pero le hicieron la vida imposible, y en cierto modo le obligaron a huir de la ciudad en ciudad. Y una parte de su destino fue precisamente ésta: viajar, recorrer largos e inmensos caminos hasta su muerte, acaecida en 1541...

Paracelso creía en la esencia irradiante de la persona, este poder irradiante el médico lo ha de transmitir al paciente, y nada mejor para ello que tratar directamente el cuerpo humano, con la sabia imposición de las manos sobre él, de ahí su apasionamiento por el masaje.

La base de la curación radical, según él, estaba en el amor, y en su esencia, constituye la mayor fuerza curativa consideraba inútil intentar curar a alguien sin estimularle primero, interesarse por sus dolencias y su vida, inyectarle optimismo, y rodearle de una atmósfera alegre.

Para conseguirlo, se confundía con sus pacientes con la mayor naturalidad, les escuchaba, les entretenía narrándoles anécdotas de humor y evasión, en una palabra: les trasmitía su don.

Y éste era su estilo, vital e irradiante, apasionado y sincero, para algunos, extraño y exótico, y hasta criticable, para la medicina oficial, grotesco e inadmisible, para sus pacientes, significaba la Salud y la Vida, decía:

"El amor es capaz de hacer por sí mismo lo mismo que cualquier hierba medicinal... Todo lo que crece en la naturaleza terrestre, puede aportarlo igualmente el poder de la creencia, el poder de la creencia puede igualmente producir cualquier enfermedad... Contemos dentro de nosotros mismos tantos poderes naturales como el cielo y la tierra poseen..."

Tal era Paracelso, su vibrante fuerza emocional. El magnetismo que irradiaban sus manos al manipular, y el estilo de su masaje.

Estas son algunas sentencias de Paracelso:

"El clero de hoy en Europa, atribuye las enfermedades mentales a seres fantasmales y espíritus, no sentimos inclinación a creerles".

"Los mejores de nuestros médicos populares son aquellos que causan manos dalos, pero, desgraciadamente, algunos envenenan a sus pacientes con mercurio, y otros les matan con purgantes y sangrías. Hay algunos que han aprendido tanto que su erudición ha expulsado de ellos todo sentido común, y hay que se preocupan mucho más de su propio beneficio que de la salud de sus pacientes".

"Un médico ha de ser el servidor de la naturaleza, y no su enemigo, debe emplear la naturaleza en favor de la vida, y no arroja, en su intervención irrazonable, nuevos obstáculos en el camino de la recuperación".

"El conocimiento de la naturaleza, es la base de la ciencia de la medicina".

 

"Si deseas ser un verdadero médico, debes ser capaz de utilizar tu propio pensamiento, y no limitarse a emplear pensamientos de otros".

"Ser alquimista es entender la química de la vida, la medicina no es meramente una ciencia, sino un arte, no consiste en componer píldoras, emplastos y drogas de toda clase, sino que trata de los procesos de la vida, que deben ser entendidos antes de poder ser manejados.

Una voluntad poderosa puede curar donde una voluntad vacilante va al fracaso, el carácter del médico puede obrar en el paciente de un modo más eficaz, que todas la drogas empleadas".

 

AMBROSIO PARE (1509-1590) 

Ilustre cirujano francés, innovador infatigable, que mantiene un puesto de honor en la Historia de la Medicina Inquieto y experimentador, descubrió remedios naturales para muchas dolencias, entre ellas las heridas causadas por los proyectiles con pólvora. Fue el primero que se atrevió a ligar las arterias tras las amputaciones, esto le designa Padre de la moderna cirugía.

Las observaciones de Paré en favor del masaje recuperatorio, gozan de gran autoridad.

Siendo ya médico, comenzó a desconfiar de muchos postulados de la medicina oficial. Su fama comenzó siendo cirujano del Ejército francés. Por aquel entonces, las heridas de escopeta eran frecuentes entre los soldados que entraban en batalla, el remedio consistía en aplicarles aceite hirviendo y melaza, a modo de cauterio, pues había la creencia de que la pólvora envenenaba dichas heridas.

Ambrosio Paré nos cuenta el siguiente hecho:

"Aconteció una vez que, a causa de gran número de heridos, se me acabó el aceite, quedaban por atender varios heridos, y antes que pareciera que no se hacía nada por ellos, les apliqué una loción de yema de huevo, aceite de rosas y trementina, no pude dormir en toda la noche de preocupación, porque semejante cura perturbaba mis pensamientos, temía que al día siguiente pudiera encontrarles muertos o a punto de morir, por el veneno de las heridas, que yo no había contrarrestado con aceite hirviendo. Así pues, me levanté temprano para visitar a mis pacientes, y para sorpresa mía, me encontré con que los que había tratado con la loción, no sólo no habían sufrido dolor grave, y habían descansado bien toda la noche, sino que sus heridas no estaban ni siquiera inflamadas. En cambio, los otros, los que habían sido quemados con el aceite hirviente, estaban febriles y en agonía, y la carne alrededor de sus heridas estaba hinchada, y cuando hube experimentado eso mismo varias veces en otros casos, deduje que ni yo ni ningún otro debía nunca volver a cauterizar una herida de arma de fuego."

También Ambrosio Paré fue calumniado, sus obras fueron tachadas de ignorantes, y todo por oponerse a unas cuantas prácticas tradicionales. De esta forma, practicando la cirugía menor, y buscando remedios de orden natural, se dedicó a recorrer los contornos, investigando la forma de proceder los mismo curanderos en ciertas dolencias. Aprendió muchos remedios sorprendentes basados en la virtud de las plantas medicinales, y a partir de entonces, se hizo un ferviente partidario de la fitoterapia.

Por aquel mismo tiempo, comenzó a interesarse por los masajes recuperatorios, desertando ampliamente sobre el tema. La gran persecución arreció contra él, a raíz de divulgar que el mejor remedio contra la quemadura, era  aplicar rodajas de cebolla cruda. 

Cuenta él, que curando a un soldado alemán, quiso comprobar lo que había visto hacer a un curandero, le aplicó cebolla cruda a la mejilla, y a la otra mejilla le aplicó el remedio común que usaban los médicos, y descubrió la eficacia de la cebolla en estos casos.

 

Sus colegas le trataron entonces de charlatán, Ambrosio Paré les retaba a que hicieran la prueba con sus enfermos, nadie intentó probarlo, Paré les decía que eran tantos sus perjuicios, que ni siquiera se preocupaban de averiguar la verdad de lo que decía, antes de condenarlo.

Cuando impartía a sus pacientes masajes específicos, le consideraron temerario y llovieron las denuncias contra él, se dio el decreto de que sus escritos, antes de publicarse, debían ser examinados por la Facultad de Medicina. Dicha Facultad, claro está, nunca aprobaba la publicación, un impresor, por su cuenta y riesgo, decidió publicar algunas obras de Paré, y le fue necesario huir a otras ciudades, siempre soslayando la persecución.

 

THIMOTHY BRIGHT (1550-1615) 

Inglés, contemporáneo de Paré, abrió grandes perspectivas ante los alumnos de Cambridge, disertando y escribiendo sobre la higiene, salud, recuperación y masaje.

 

THOMAS SYDENHAM (1624-1689) 

Inglés de nacimiento, se trasladó más tarde a Francia para ampliar conocimientos médicos. Panegirista de Hipócrates, lo populariza en la medicina inglesa, en su obra "Observaciones Médicas", defiende las prácticas del masaje, y lo recomienda para la recuperación de algunas funciones y siempre que se trate de fortalecer las articulaciones, también lo estima conveniente como una terapia preventiva.

 

FRIEDRICH HOFFMAN (1660-1742) 

Este médico y botánico alemán, introduce la idea de que el cuerpo humano es exactamente una máquina; pero una máquina regida en sus movimientos por una serie de leyes, que pertenecen a la materia organizada. Es decir: su dinamismo orgánico se opone a la concepción vitalista, merecen destacarse dos de sus obras: "Medicina Rationalis Systematica" y "Médicus Políticus".

En sus obras, Hoffman le presta una decidida importancia al masaje, y a los ejercicios de índole recuperatorio.

 

NICOLAR ANDRY

La obra y el pensamiento de Hoffman, influyeron notablemente en Andry, ya octogenario, publicó su colección de experiencias médicas y prácticas, bajo el nombre de "L'Orthopédie", este libro es un caudal de conocimientos, entre los que hay que distinguir los dedicados a las técnicas del masaje.

 

C.J. TISSOT

La gran obra de Tissot aparecida en París en 1870, lleva por título "Gymnatique Médicinale et Chirurgicale". En ella, narra extensamente los distintos movimientos activos y pasivos que conviene llevar a cabo en la práctica manual del masaje.

 

PER HENRIK LING (1776-1839) 

Sueco de nacimiento, no sólo fue poeta y dramaturgo, sino también el fundador del Instituto Central de Gimnasia, en Estocolmo, sagaz conocedor de los sistemas y métodos de gimnastas, masajistas, manipuladores antepasados y contemporáneos, supo relacionarlos dándoles una base científica, sin embargo, poco escribió Ling sobre el particular, su labor fue eminentemente práctica, fueron sus discípulos más entusiastas, quienes sistematizaron las teorías del maestro.

Georgii, uno de sus discípulos, introdujo en Francia la obra de Ling, bajo el nombre, hoy bastante corriente, de Cinesiterapia. Muchos sostienen que fue precisamente Georgii quien ideó este vocablo.

La Cinesiterapia o Ciencia del Movimiento manual, aplicado al cuerpo, tuvo rápida difusión, una obra capital de Ling es "Los fundamentos generales de la gimnasia", que le han hecho creador de la llamada Gimnasia Sueca, en esta obra, están sus párrafos elocuentes en pro del masaje y sus técnicas.

 

JOHANN GEORG MEZGUER (1838-1909) 

Nació en Amsterdam y falleció en París, no se conocen suficientes datos sobre él, a pesar de haber sido pionero de las prácticas recuperatorias, mediante masaje, en pleno siglo XIX, siendo estudiante, se entusiasmó por la gimnasia.

Y como ayudante del profesor Van Genus, y estimulado por él, se dedicó de lleno a la curación de esguinces y otras dolencias, mediante masaje, precisamente, su Tesis de Graduación como médico, rezaba así: "Tratamiento de los Esguinces del pie mediante friccione", más tarde, en Bonn, y ante el escepticismo de sus colegas, practicó decididamente el masaje, además de utilizar otros procedimientos mecánicos. Poco a poco, a lo largo de su vida, le ocurrieron dos cosas: la pérdida progresiva de la estima de sus colegas, y un crecido número de pacientes que deseaban ponerse bajo el cuidado de sus manos, tan expertas en masaje.

Mezguer cosechó grandes éxitos personales, y sigue siendo indiscutible su valiosa aportación, en las áreas a las que nos referimos.

 

VON MOSENGEIL

Alemán, y de acuerdo con los principios de Mezguer, convierte el masaje en una terapéutica ya más precisa, se cuenta que quiso experimentar la acción mecánica del masaje, introduciendo tinta china en las rodillas de un conejo, seguidamente masajeó una de ellas, y luego mató a animal, comprobó que la rodilla no masajeada mantenía aún tinta, pero la otra, en virtud del amasamiento y las fricciones, había desplazado la tinta hacia otras zonas y conductos. De acuerdo a sus observaciones, especificó las diversas maneras de manipular en el masaje, para que en realidad resulte científico y eficaz.

 

JUST LUCAS-CHAMPIONNIERE

En las últimas décadas del siglo XIX, se interesó vivamente por el tratamiento de las fracturas, enemigo de prolongar la inmovilización de las zonas fracturadas, les aplicaba masaje y ejercicios convenientes, Championniére, a lo largo de su obra, se decide por un tratamiento precoz en casos de fractura, mediante las distintas técnicas del masaje científico.

 

ERNST HEINRICH WEBER (1795-1878) 

Gran anatomista y eminente fisiólogo alemán, fue quien estableció los conceptos de umbral diferencial en los campos sensorial y táctil. La psicofísica y la psicofisiología, le deben a Weber su base. Fundó una revista de Maso-Electroterapia, convencido como estaba del gran valor terapéutico del masaje manual, los ejercicios y la electroterapia.

 

ETIENNE-JULES MAREY (1830-1904) 

Eminente fisiólogo francés, que tuvo un puesto de honor en la Academia de Medicina y Ciencias. Apasionado por los fenómenos fisiológicos, ideó varios aparatos para el estudio de los mismos. Se le deben muchas observaciones acerca de la contracción muscular, y los movimientos del corazón. Es básica su obra "Fisiología del Movimiento". Marey aportó elementos científicos para la puesta en marcha de una auténtica recuperación funcional, mediante masaje.

 

W. KELLOGG

Este doctor, fundador del Sanatorio de Batile Greek (Michigan), introdujo las prácticas del masaje y la recuperación funcional en Estado Unidos, tras haber aprendido entre japoneses. Creó su propio sistema, siendo gran adalid de la ciencia y arte del buen masaje, así como de las terapias de orden natural.

 

O. NAEGELI 

Suizo dedicado de lleno a las prácticas de recuperación funcional, nos describe en su obra "Handgriffe" la variedad de manipulaciones y movimientos a emplear en el masaje: amasamiento de los tejidos blandos, tracciones, presiones y percusiones a lo largo de la raquis, etc...

 

BOIGEY

En el París de 1938, este singular autor nos presenta su "Manual científico de Educación Física, Lesiones y Traumatismo en el Deporte". Y en 1950, su obra bien ilustrada y de plena actualidad "Manual de Masaje".

 

DEMENEY

También en Francia, diserta sobre pedagogía general, y mecánica de los movimientos. Es en este segundo aspecto, donde examina y defiende la razón de ser del masaje.

 

ALAN STODDARD

Consultor de Medicina Física del Brook Hospital de Londres, nos ofrece su "Manual de Técnicas de la Quiropraxia y Fundamentos de la Quiropraxia". Ambas obras muy documentadas.

 

ZANDER (JONAS GUSTAF WILHELM) (1835-1920) 

Aplicó la actividad del masaje sobre todo, a las enfermedades de las articulaciones y del sistema nervioso, con extraordinario éxito. Eminente físico sueco, y deseando reforzar la acción terapéutica de la mano en el masaje, estableció los fundamentos de la actual Mecanoterapia. Se le deben muchos aparatos de recuperación funcional.

 

JAMES B. MENNEL (1880-1957) 

Este eminente doctor del St.Thomas's Hospital de Londres, tras estudiar a fondo las distintas técnicas relacionadas con la recuperación funcional, preparó una amplia documentación al respecto. Hizo detenidos estudios de la obra de Just Lucas-Campionniére, a quien antes hemos citado. Y el fruto de todo ello, fue su obra de inapreciable valor "Massage: its Principies and Practice". Esta obra tuvo una gran aceptación en Inglaterra y Estados Unidos, por la claridad de exposición y la solidez del contenido.

Mennell nos previene contra los tipos de masaje demasiado fuertes; es más bien partidario de manipulaciones de tipo profundo. Parte de su técnica es curar repentinamente, pero con traumatismos, que en el fondo dejan otra clase de secuelas.

 

TIDY Y WALE

Nóel M.Tidy y J.O.Wale, también en Londres, han ofrecido al amplio mundo de la fisioterapia y del quiromasaje, un volumen tan documentado como práctico: "Masaje y Ejercicios de Recuperación en afecciones médicas y quirúrgicas".

 

ANDRE DE SAMBUCY-NOVITAL 

Eminente doctor y profesor francés, practicante del masaje en diversas circunstancias, y creador de un centro para la ensefianza teórica y práctica de esta disciplina. Ha realizado estudios muy precisos sobre la mejor forma de masajear la columna vertebral, y es partidario de que esta zona no sea descuidada nunca en cualquier masaje, ya que viene a ser como el eje de la vida.

Su obra básica al respecto se titula "Traité Pratique de Massage Vertebral Familial".

 

A. LAPIERRE

Ex alumno de L'Ecole Normale Supérieure d'Education Physique. Fruto de sus estudios y de su labor práctica en cualidad de Maso-kinesiterapeuta, es la extensa obra en tres tomos, que lleva por título "La Reeducación Physique".

Aunque, básicamente, esta obra está concebida en términos de fisioterapia, todos los conceptos aquí vertidos, resultan del mayor interés para los futuros practicantes de quiromasaje: ya que no se excluye la manipulación, y se plantean los verdaderos cometidos del masaje, desde el punto de vista práctico.

La historia no se detiene, y los nombres siguen...

Palmo a palmo, esta disciplina ha ido ganando terreno. Asistimos al gran retorno a la Naturaleza, a una gran inserción en el Cosmos. Hipócrates, y la diosa Higla, nos traen de la mano hacia horizontes, siempre antiguos y nuevos, donde se recortan las mágicas siluetas de la fitoterapia, la ciencia de la nutrición, las curas de agua, de aire, de sol y de tierra, y también, cómo no, la recuperación de funciones fisiológicas y motoras mediante las diversas técnicas del masaje científico.

La Fisioterapia ha incrementado los tratamientos de recuperación, y los fisioterapeutas realizan en este sentido una labor muy plausible. Bastantes médicos que se inclinan hacia la Medicina Natural, les recomiendan a sus pacient-es, sin ninguna restricción mental, y si el caso lo requiere, la terapia del masaje.

Las palabras recuperación y rehabilitación, se han popularizado. En tal popularidad de vocablos, han jugado un papel muy importante los profesionales quiroprácticos y los osteópatas, que merecen capítulo aparte, por la relación que guardan con la actividad del quiromasaje.

De alguna manera, tanto unos como otros, inciden en las diversas técnicas manuales.

En muchas clínicas y hospitales, suele haber un anexo destinado a la recuperación-rehabilitación. En el fondo, se trata de una recuperación de funciones motoras, o psico-motoras.

Imaginad, por un momento, la enorme cantidad de motores funcionando por grandes urbes y carreteras, incluso en pueblos, a velocidades no siempre prudentes, sino temerarias; colisiones, rozaduras, lesiones y traumatismos de diversa índole, son ya el pan nuestro de cada día. 

Lo mismo cabe decir de la mecanización progresiva en casi todos los trabajos, artes e industrias; aparatos pesados, eléctricos, complejos, que con frecuencia quebrantan aspectos vitales del ser humano, víctima de tanto progreso mecanizado.

Ello constituye un saldo espectacular de fracturas, dislocaciones, esguinces, luxaciones, espasmos, paresias, parálisis, trastornos funcionales.

Y en consecuencia, los centros de recuperación se han multiplicado, los modernos centros de reposo y cura naturista, por ejemplo, solicitan expertos en esta disciplina del quiromasaje, que es un arte práctico. Balnearios, gimnasios, complejos polideportivos, y otros centros similares, buscan personal cualificado en esta materia. El quiromasaje, por tanto, es un porvenir para quienes sientan vocación de servicio a la Humanidad.

Quiromasaje y quiro-recuperación funcional, cada vez andan más de la mano. En las escuelas, academias y centros donde se enseña legalmente masaje, las posibilidades de la mano crecen y se amplían hasta incidir de lleno en una terapéutica manual de innegable eficacia.

Y cuando no sólo en hospitales y clínicas, sino también en hoteles y dispensarios de salud para todas las edades, e instituciones similares, haya buenos consultorios y gabinetes de quiromasaje y quiro-recuperación funcional, ganará la salud pública, y se le habrá hecho justicia al ciudadano, que no sólo necesita alimentación sana y legítima comodidad, sino también "prácticas activas y pasivas" que preserven su salud integral.

 

EL DR. STILL, FUNDADOR DE LA OSTEOPATIA

La Osteopatía, formando un cuerpo doctrinal coherente, y una actividad bien específica, como hoy lo conocemos, le debe su origen a un médico de Missouri (Estados Unidos) al eminente Dr. Andrew Taylor Still, nacido en 1828 y fallecido en 1917.

Médico observador y sincero, sufrió honda crisis al no conseguir arrebatar de las garras de muerte a varios de sus familiares. ¿Por qué fallaba aquí la medicina oficial, la que a él le habían enseñado, y practicaba con tanta escrupulosidad y esmero?.

Tres largos años de meditación, de pruebas y experimentos, alrededor del año 1876, Still creyó dar con el tratamiento clave. Era una forma de curar, de momento no ortodoxa, pero de resultados positivos. Se trataba de la terapéutica manual, es decir, de la manipulación. Así de sencillo. Pero una terapéutica manual muy "sui géneris". Ligada a una serie de conceptos personales de salud y enfermedad, sangre arterial, raquis y cervicales.

En osteopatía, el masaje tiene una proyección muy marcada hacia las articulaciones, para movilizarlas al máximo; hacia la raquis, para desbloquearla, y hacia todo el cuerpo en general, para descontracturarlo.

Por lo tanto, en osteopatía se emplean las manipulaciones fundamentales del quiromasaje: con decidida preferencia por las presiones, desbloqueos, tracciones, y los clásicos movimientos recuperatorios.

La ideología médica del Dr. Still, por lo que respecta a la osteopatía, en muy apretada síntesis, es la siguiente:

" El cuerpo humano está formado por estructuras funcionales completamente armonizadas entre sí, y por tanto, sincronizadas. Si una sola función no se desenvuelve con regularidad, las demás funciones quedan comprometidas con dicha irregularidad".

" Cualquier estructura del cuerpo que sufre una anomalía, repercute inmediata y decididamente en la circulación sanguínea, alterándola".

" La ley de la arteria, es suprema, es decir, si el riego sanguíneo esta asegurado en cuando a normalidad y regularidad, el resto del cuerpo funciona de igual manera".

El Dr. Still, que murió octogenario, tuvo la dicha de ver establecida su primera Escuela de Osteopatía en Kirksville (Missouri). Así creó sus primeros discípulos, que más tarde se extendieron por toda Norteamérica.

Los estudios suponían un amplio y documentado conocimiento de las diversas estructuras del cuerpo humano: anatomía y fisiología, manipulación, práctica de los desbloqueos, movimientos recuperatorios y tracción, ruptura de adherencias y tratamiento posterior en casos de huesos fracturados.

Uno de sus discípulos, J.Martin Littlejohn, se trasladó a Inglaterra, donde estableció una Escuela de Osteopatía de acuerdo a los postulados de Still, y a imagen de la estadounidense.

Hay osteópatas que no tienen ningún inconveniente en atender pacientes aquejados de cualquier disfunción, siempre que el caso requiera se especialidad, manipulan y movilizan las distintas áreas del cuerpo humano, pero hay otros, que casi exclusivamente se ciñen a las dolencias de la columna vertebral, como la espondilosis o artritis espinal. Otros, se han especializado en la región cervicefálica, y los hay también, desgraciadamente, más amantes de diagnosticar, aconsejar y recetar, que de manipular directamente.

La osteopatía, a pesar de ser una profesión reciente (y en muchos sectores todavía marginal) ha producido buenos autores que han sistematizado las técnicas de la manipulación, y han hecho que la medicina oficial de cualquier latitud tenga más en cuenta el valor real, eficaz e indiscutible, de la terapéutica manual.

Ejemplo de esto último, es la obra del osteópata Parnell Bradbury, titulada "La Mecánica de la Curación". Bradbury ha sido también el expositor de un sistema de curación, que él denominó "Espinología".

La espinología de Bradbury se basa en esta consideración:

"Hay que examinar las distintas lesiones del cuerpo humano y averiguar cuál es la principal o fundamental, y tratar de corregir esta última, con el procedimiento y la manipulación más adecuados. Si logramos subsanar la lesión fundamental o principal, el resto de lesiones y dolencias irán desapareciendo, porque el cuerpo se restablecerá a sí mismo...".

"Es decir, el organismo se restablece por sí mismo en sus lesiones secundarias, si nosotros hemos acertado a subsanar la lesión principal".

Y de innegable valor es la aportación de Dr. W.G. Sutherland, versado en osteopatía craneal.

 

PALMER, FUNDADOR DE LA QUIROPRACTICA

Desde varios puntos de los Estados Unidos, acudía enfermos para que David Daniel Palmer les remediara, no era médico propiamente hablando, cuando realizaba esta actividad Palmer, buen conocedor de Mesmer e imbuido por el "mesmerismo", curaba de acuerdo a los principios del Magnetismo animal.

Por aquel entonces, más guiado por su instinto que por sólidos conocimientos de anatomía y fisiología, ejercía un poco al estilo de curandera, acertando unas veces y otras no, como es natural.

Aún estaba lejos de sonar con la quiropráctica, tal como la conocemos hoy, pero transcurrió el tiempo, y Palmer se tomó muy en serio la doctrina hipocrática, y por tanto, el arte de manipular, mientras profundizaba en anatomía y fisiología, con igual interés aprende la génesis y los síntomas de muchas enfermedades óseo-musculares, introduciendo su propio sistema.

 

Estaba naciendo la Quiropráctica: sin renunciar en medicina a su concepción animista, a la manera de Stahl, poco a poco elaboró un todo armónico y razonado con respecto a la relación enfermedad-tratamiento a seguir (11

Sus tratamientos se basan en la manipulación, he aquí, en esencia, el sistema de Palmer:

“La columna vertebral, es el emplazamiento superior de la corriente vital. Por lo tanto, esta zona es el eje de la vida, cualquier enfermedad, en último término, tiene su origen en algún desequilibrio de la columna vertebral".

“Desde la médula espinal, el flujo nervioso y misma corriente vital llegan hasta las distintas periferias

(1) Animismo: En términos estrictamente médicos, se entiende por animismo la teoría del médico y químico alemán Georg Ernst Stahl (1660-1734). Para Stahl, el alma como entidad específica es la que propicia e interviene directamente en los procesos físicos de la curación, siendo imposible cualquier restablecimiento orgánico, si ella no actúa. Stahl gozó en su época de la mayor celebridad, a pesar de que muchos conceptos suyos, como el del flogisto en química, no han resistido la crítica científica posterior. del cuerpo.

Todo el flujo nervioso arranca de aquí, y los nervios espinales, a manera de conductores, lo transportan hasta los mismos órganos".

“Cuando un órgano enferma, es que no le llega convenientemente el flujo nervioso y la misma corriente vital, hay que ver entonces, de qué parte de la columna vertebral depende el órgano enfermo, y manipular la zona raquídea que corresponda".

“Todos los órganos y partes del cuerpo se corresponden con la columna vertebral, y la manipulación habrá que llevarla a cabo, de acuerdo a esta correspondencia, desde luego, siempre habrá que manipular de un modo especial la columna vertebral".

Aunque la osteopatía, cronológicamente, es anterior a la quiropráctica, ésta tuvo una rápida y mayor difusión en los Estados Unidos, también se hizo popular hasta extenderse por Canadá, Inglaterra, Europa...

Pronto se establecieron varias Escuelas de Quiropráctica, al principio, flotaba en la amplia atmósfera de los quiroprácticos la convicción de que este sistema era una panacea.

A lo largo de los años, esta convicción ha cambiado y muchas de sus técnicas se han modificado, en la actualidad, las escuelas de quiropráctica son mucho más sólidas en contenido doctrinal sobre anatomía, fisiología, y en cuanto a la problemática del sistema óseo-muscular. Naturalmente, al multiplicarse estos centros de enseñanza quiropráctica, han variado los enfoques y las perspectivas de esta disciplina, de un modo positivo.

Aladamoz, finalmente, que los quiropracticos, en un principio se ciñeron demasiado estrictamente a las dolencias y problemas derivados de la estática corporal, ajustar bien una vértebra, corregir una malformación, movilizar una articulación, etc...

Sin embargo, ahora trabajan también los casos relacionados con la dinámica del organismo por entero, y sus manipulaciones, en muchos de ellos, se han vuelto más amplias y completas, más rítmicas, hasta confundirse en la práctica con el quiromasaje específico.

 

 

Historia

Se ha encontrado evidencia arqueológica de la existencia del masaje en muchas civilizaciones antiguas como China, India, Japón, Corea, Egipto, Roma, Grecia y Mesopotamia.

 Ilustración en las paredes de la tumba de Akmanthor (Egipto).2330 a. C.: en Saqqara (Egipto), la Tumba del Akmanthor [8] (también conocida como la Tumba del Médico) representa a dos hombres que realizan un trabajo ―presumiblemente un masaje― en los pies y las manos de otro.

2000 a. C.: se deja escrita por primera vez la palabra muššu'u (‘masaje’) y se describe su uso, en unos textos en sumerio y acadio hallados a principios del siglo XXI en la antigua Mesopotamia.

 El título llevó a algunos estudiosos a creer que el propio texto había sido compuesto durante la época del Emperador Amarillo (aproximadamente del 2700 a. C.), lo que convertiría en anterior a la Historia escrita.2 3 Actualmente se sabe que fue compuesto durante el período de las Primaveras y los Otoños (722-481 a. C.), que es el principio de la Historia registrada de China. Es una recopilación de los conocimientos médicos conocidos hasta esa fecha, y es la base de la medicina tradicional china. Se hace referencia al masaje en 30 capítulos diferentes del Nei jing. En él se especifica el uso de diferentes técnicas de masaje y la manera en que se debe utilizar en el tratamiento de dolencias específicas y en las lesiones.

700 a. C.: Bian Qüe, el médico más antiguo conocido de China utiliza el masaje en la práctica médica. [11]

 Óleo sobre tela de Edouard Debat-Ponsan pintado en 1883500 a. C.: Yívaka Komara Basha ―también conocido como Shivago Komarpash― crea el masaje tradicional tailandés (nuad boran) y la medicina tailandesa.[cita requerida] De acuerdo con el Canon pali budista, Yívaka era el médico de Buda.[cita requerida] Él codificó un sistema de curación que combinaba la acupresión, la reflexología, y las posturas de yoga.[cita requerida] El masaje tailandés tradicional se basa generalmente en una combinación de las tradiciones indias y chinas de la medicina. En Tailandia se conoce a Yívaka como el Padre Doctor.[cita requerida]

493 a. C.: en el Libro de Ester (2.12) se menciona que las esposas de Jerjes realizaban un tratamiento diario con aceite de mirra, como parte de su régimen de belleza.4

380 a. C.: en Grecia, Hipócrates (460-380 a. C.) escribió: «El médico debe tener experiencia en muchas cosas, pero seguramente en anatripsis [‘frote’]».5

siglo III a. C.: se menciona por primera vez el masaje (mardana) en un texto de la India: el texto épico-religioso Majabhárata.6

siglo III a. C.: el médico Charaka publica su texto, el Charaka-samjita, el cual se considera el más antiguo de los tres tratados de la medicina aiurvédica, que incluye masajes.7

581 d. C.: en China, Sun Si Miao presenta diez nuevas técnicas de masaje y sistematiza el tratamiento de enfermedades de la infancia mediante la terapia de masaje.[cita requerida]

Siglo IX: Hunayn ibn Ishaq traduce al árabe varios manuscritos del médico romano Galeno.

Siglo XI: el médico persa Avicena (980-1037) publica Al-qānūn fī aṭ-Ṭibb (el canon de la medicina) presenta el uso de los analgésicos y otros métodos de alivio del dolor, incluyendo masajes.

1150: en uno de los bajorrelieves que decoran el templo de Angkor Wat (en Camboya), se representa a un demonio realizando un aborto a una mujer que ha sido enviada al infierno. Es la primera evidencia de la existencia del aborto por masaje ―que implica la aplicación de presión en el abdomen de la embarazada―, y es la representación visual más antigua conocida del aborto.8

1762: se menciona por primera vez en idioma inglés la palabra shampoo (en el sentido de lavado de cabello), que proviene del hindi chāmpú, que se refería a un masaje capilar con aceites.

1776: Jean Joseph Marie Amiot, y Pierre-Martial Cibot, misioneros franceses en China, traducen al francés un resumen del Huangdi neijing, incluyendo una lista de plantas medicinales y técnicas de masaje, introduciendo en Europa el desarrollado sistema de medicina chino, que incluía el masaje medicinal.3

1779: el francés Pierre-Martial Cibot publica Notice du Cong-fou des Bonzes Tao-see ―también conocido como El Cong-Fou del Tao-Tse, un resumen en francés de las técnicas médicas utilizadas por los sacerdotes taoístas. Según Joseph Needhan, el trabajo de Cibot «tenía la intención de presentar los físicos y los médicos de Europa, el esbozo de un sistema de gimnasia médica que quizá les gustaría adoptar; y si lo encontraban erróneo podrían inventar algo mejor. Este trabajo ha sido considerado como de importancia capital en la historia de la fisioterapia, ya que es casi seguro que influyó en el fundador sueco de la gimnasia sueca, Per Hendrik Ling.

Más tarde en Europa se denominó masso (que significa ‘amasar’).[cita requerida] También se tradujo al latín como frictio (cuyo significado es fricción).[cita requerida] Llegó a nuestros días con el nombre de «masaje».[cita requerida]

 

 

Hay que reconocer que la vida de los Palmer fue un tanto pintoresca, y, para entenderla, es necesario situarla en el contexto de la época. Pero eso no significa que los Palmer “estuvieran locos” o fueran “ignorantes”; quizás fueron genios incomprendidos con un fuerte carácter y con el espíritu americano típico de aquellos tiempos. Aún así, eso no es motivo para desacreditar la profesión, ni para burlarse de ellos. En algunas cosas estaban en lo cierto, y en otras no tanto, como todas las personas que han pasado por este mundo...

 

Si nos esforzamos en leer el libro de DD Palmer ("The Science, Art and...") veremos que en él se citan y se hace referencia a textos y autores médicos de la época con un conocimiento asombroso. Y si leemos las decenas de libros de BJ Palmer, nos asombraremos todavía más de su persona y conocimiento. Que ahora no sean correctos en muchas declaraciones científicas es normal, ya que la ciencia avanza continuamente, y lo que antes podría considerarse correcto, ahora ya no lo es. Pero como hemos dicho, esto no es motivo de burla. Por ejemplo, un libro de anatomía de hace 100 años, hoy en día no es correcto, pero no por ello nos burlamos del autor, sino que entendemos que hace 100 años no se tenían los conocimientos que se tienen hoy en día.

 

A modo de contexto, la quiropráctica nació, más o menos, en la época del salvaje oeste. Y tal como muestran las películas de esos tiempos, las personas eran muy distintas a las de ahora. Los “médicos” y la “ciencia” también. Por ejemplo, y sin ánimo de crítica, por aquél entonces se realizaba una práctica médica conocida como “Heroic Medicine”, que si bien tenía buenas intenciones y estaba aceptada por la medicina, resultaba desastrosa para el paciente.

 

Muchas veces tenía repercusiones “mortales” en el cuidado de los enfermos, y la necesidad de resolver los problemas de salud de aquella época, fue uno de los motivos por los que se crearon “sistemas de salud naturales” que más tarde se convertirían en profesiones. He aquí algunos ejemplos:

 

 Andrew Taylor Still (1828-1917), fundador de la Osteopatía en 1874

En 1864, Still presenció, impotente, la muerte de tres de sus hijos a causa de una epidemia de meningitis. Este hecho, tuvo un terrible impacto en él, lo que le obligó a replantearse los principios de la medicina para buscar un sistema alternativo para tratar la enfermedad.

 

 D.D. Palmer (1845-1913), fundador de la quiropráctica en 1895

 

"En mi búsqueda de la causa de la enfermedad siempre me rondaba por la cabeza una duda: siempre quise saber por qué una persona estaba enferma mientras que otra, que vivía, comía y trabajaba junto a ella, no lo estaba. ¿Cuál era el motivo?"

Entre estas dos personas la polémica estuvo también servida, aunque aquí no entraremos en detalles.

 

Conclusión:

 

Con los conocimientos que tenemos hoy en día, es muy fácil criticar lo que ocurría hace 100 años, pero la gente de aquellos tiempos no disponía de los recursos de los que disponemos ahora.

Así pues, uno de los motivos por los que nace la quiropráctica es debido a la necesidad básica de la salud. Las demás “profesiones” o “profesionales” de aquella época no podían ofrecer los resultados deseados por la población, con lo que era necesario buscar otras alternativas. Pero no por eso nos burlamos de esas profesiones y sus tratamientos que no tuvieron éxito con las enfermedades (como la “Heroic Medicine”), simplemente nos limitamos a observar y a aprender del pasado, para mejorar el presente.