Espino blanco

Video sobre el Espino Blanco
 

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Nombre Botánico: Crataegus monogyna Jacq.

FAMILIA: Rosáceas

DESCRIPCIÓN.- El espino blanco es un arbusto que aunque puede llegar a medir 5-6 metros, su altura está entre 1 y 2 metros. Tiene una corteza gris claro y lisa en sus ramas jóvenes y marrón rugosa en sus ramas añosas. Las hojas son verde brillante, de largo peciolo (3-15 mm.) y forma lobulada. Las flores tienen 5 sépalos y 5 pétalos libres, miden 8-15 mm y se agrupan en ramilletes o corimbos. Son blancas y ligeramente olorosas. Florece entre marzo y junio dependiendo de la altitud y región. Sus frutos son ovalados y carnosos de un llamativo color rojo, contiene de una a tres semillas según la especie. Posee un olor poco agradable y sabor dulzón, soso y farináceo.

 

PARTES UTILIZADAS.- Se utilizan las hojas y las flores principalmente recolectadas en primavera en forma de sumidades florales. Los frutos a veces, aunque con menor frecuencia.

 

HÁBITAT.- El espino blanco es un arbusto ampliamente extendido por todo el mundo, originario de Europa, Asia y África. Crece espontáneo en los bosques caducifolios claros, torrentes y laderas montañosas desde el nivel del mar hasta altitudes de 1600 metros. Lo hallamos también, residualmente, en ribazos y al borde de tierras de labor.

 

RECOLECCIÓN.- Se recolectan las sumidades floridas cuando dichas flores están comenzando a abrirse, preferiblemente un día soleado y al mediodía, para su secado se disponen en capas finas en un lugar a la sombra. Los frutos se recogen en otoño, como las flores tras un día soleado y cuando estén bien maduros.

 

COMPONENTES PRINCIPALES.- La actividad farmacológica y terapéutica del espino blanco se debe a la asociación de un cúmulo de sustancias que todas unidas ejercen la acción. Los principales principios activos son flavonoides y proantocianidinas oligoméricas (1-3%). También contiene ácidos carboxílicos triterpénicos pentacíclicos (0,3-1,4%), esteroles, taninos catéquicos, aminas volátiles, purinas (adenosina, adenina y guanina), aceite esencial (0,16%) con aldehído anísico del que se deriva la suave fragancia de las flores.

 

Los flavonoides totales (1-2%) incluyen O-heteróxidos (hiperóxido mayoritario en las flores) y C-heteróxidos (principalmente vitexina, vitexina-2”-0-ramnóxido (contenido elevado en las hojas jóvenes).

 

PROPIEDADES Y ACCIÓN.- Entre las propiedades principales del espino blanco cabe destacar su acción sedante sobre el sistema nervioso central (SNC), una notable acción sobre el aparato cardiovascular, así como su actividad espasmolítica sobre la musculatura lisa. También se le reconoce una acción tóxica de las flores sobre algunos protozoos (Trichomonas vaginalis).

 

The Scientific Foundation for Herbal Medicinal Products (ESCOP) le atribuye una acción de mejora de la función cardiaca. El espino blanco es un excelente cardiotónico y antiarrítmico, ya que aumenta la fuerza de contracción cardiaca (efecto inotropo), al mismo tiempo que disminuye la excitabilidad del corazón (batmotropo negativo).

 

La propiedad como regulador cardiovascular es útil tanto en situaciones leves de angina de pecho como en modificar el tropismo cardíaco e hipotensivo, también en ciertas perturbaciones del ritmo cardiaco. Ha mostrado sus virtudes en casos de insuficiencia cardiaca incipiente, en corazones envejecidos y arritmias ligeras. Los síntomas de los casos mencionados son muy subjetivos por lo que conviene asegurarse que no existe una causa orgánica que requeriría otro tratamiento. La ESCOP otorga una serie de indicaciones demostradas científicamente:

 

-Funciones cardiacas disminuidas equivalentes a los estadios I y II de la clasificación NYHA (New York Heart Association).

-Corazón senil donde aún no se precisa digital.

-Sensación de presión en la zona cardiaca.

-Situaciones leves de arritmia.

Según el médico alemán Jürg Reinhard: “Para poner un caballo en movimiento hay dos posibilidades: la fusta o la avena. Puedes hacer correr y reventar tu corazón movilizando sus últimas reservas, o le puedes dar un alimento reconstituyente para que aún lata por mucho tiempo. Entre las plantas medicinales, la venenosa digital es la fusta y el espino blanco el alimento. Los corazones dilatados piden a gritos la fuerza germinativa de este espino, para darles un nuevo latir. El espino blanco es la mejor planta curativa para el agotado corazón de los ancianos, prolonga su vida, hace innecesarias las fuertes dosis de digital y mejora el riego sanguíneo capilar del corazón”. Menciona también el doctor Reinhard la importancia del fruto de espino blanco como “nutriente del músculo del corazón dañado tras un infarto”.

 

Resumiendo todo lo anterior de las virtudes y acción podríamos decir que el espino blanco se caracteriza por:

 

VIRTUDES CARDIOVASCULARES DEL ESPINO BLANCO

 

Efecto hipotensor moderado pero prolongado en el tiempo. Actividad antiespasmódica que provoca la vasodilatación mejorando la oxigenación del miocardio. Se aplica en casos de angina de pecho y coronatitis, así como en pacientes que han padecido infarto de miocardio. Por último, tiene un efecto bradicardizante discreto (reduce la frecuencia cardiaca entre un 15% y un 40%) y cardiotónico.

 

VIRTUDES SEDANTES DEL ESPINO BLANCO

 

Efecto sedante sobre el sistema nervioso simpático. Extractos de espino blanco han demostrado una ligera actividad depresora del SNC en diversos animales, aumentando el tiempo de sueño inducido por barbitúricos y disminuyendo la motilidad espontánea. Disminuye, además, las palpitaciones, nerviosismo, ansiedad, y en casos de soplidos congestivos debidos a la menopausia. Tiene efectos benéficos en distonías neurovegetativas.

 

El espino blanco junto con otras plantas como la valeriana o la pasifl ora reduce los efectos del nerviosismo y sus manifestaciones orgánicas, insomnio, bruxismo, vértigo, etc.

 

CONTRAINDICACIONES.- Ninguna conocida, pero como norma general durante el embarazo y lactancia, no utilizar si no es bajo supervisión de un profesional de la salud.

 

INTERACCIÓN CON MEDICAMENTOS.- No administrar a pacientes en tratamiento con heteróxidos cardiotónicos o benzodiacepinas.

 

MODO DE EMPLEO.- Infusión: Una cucharada sopera por taza (1,5 gr.) Dos tazas al día. Tintura: Macerar en 20 gr de alcohol de 70º un gramo de flores y frutos. Después de una semana filtrar y guardar en una botella con cuentagotas. Tomar 40 gotas disueltas en un poco de agua, por la noche antes de acostarse. Extracto fluido (1:1) en alcohol de 45º. Tomar de 10 a 30 gotas, tres veces al día. Extracto seco (5:1) Tomar de 200 mg a 1 gr al día (1 gr equivale a 5 gr de planta seca). Tisana de corteza: 15 gr por 1 litro. Tomar 2-3 tazas al día como diurético suave. Jarabe: Tomar 3-4 cucharadas soperas al día. Tintura del fruto: Tomar de 10 a 15 gotas una vez al día. Nebulizado (1:5): Tomar de 150 a 300 mg al día, repartidos en tres tomas.

 

Estas recomendaciones de uso son genéricas y están siempre sujetas a las indicaciones del fabricante o profesional. Últimamente están teniendo mucho interés para prescriptores y pacientes los extractos secos en forma de phytogránulos de plantas que por su galénica de liberación controlada ofrecen comodidad y eficacia en el tratamiento.

 

PARA LA BELLEZA.- Una decocción de flores y hojas se usa como baño relajante y como tónico astringente, muy útil para pieles grasas con impurezas.

 

Entre las propiedades principales del Espino blanco cabe destacar su acción sedante sobre el sistema nervioso central y una acción de mejora de la función cardiaca.

 

UN POCO DE HISTORIA.- Ya en la prehistoria nuestros antecesores comían los frutos rojos del espino blanco, como prueban los restos de sus huesos encontrados en las ciudades lacustres. Los griegos y romanos lo relacionaban con la esperanza, el matrimonio y la fertilidad. Las damas de honor griegas llevaban flores de espino blanco y las novias ramas florecidas. Los romanos colocaban hojas de espino albar junto a las cunas de los niños para ahuyentar a los malos espíritus.

 

Esta imagen cambió totalmente con el cristianismo. Se extendió que la corona de espinas se había realizado con ramas de espino blanco por lo que este arbusto se convirtió en símbolo de infortunio y desgracia. Con el tiempo el Crataegus fue abandonando su mala fama y comenzó a ser valorado por sus virtudes medicinales. En el siglo XIV Pierre de Crescence ya recomendaba sus flores contra la gota.

 

Los celtas tenían el mes del espino, este era tiempo de purifi cación y castidad obligada. Los druidas utilizaban las flores como tónico del corazón para fortalecer el frágil cuerpo de los ancianos. Se creía que las personas nacidas bajo el signo correspondiente al mes del espino tenían talentos múltiples y se adaptaban fácilmente a los cambios que habitualmente surgen en la vida.

 

En el siglo XVI se utilizaban las flores contra la pleuresis y en el siglo XVII un herborista inglés, Nicholas Culpeper, elogió el espino blanco como un remedio excepcional para las piedras de riñón y la hidropesía (fallos cardíacos congestivos).

 

En el XVIII se usaban sus flores como astringentes contra la leucorrea. Angelo de Gubernatis, conde francés, autor de “La Mythologie des Plantes ou les legends del regne vegetal” (Paris 1878- 1882) relata una tradición inglesa según la cual José de Arimatea plantó su bastón en el suelo la noche de Navidad y al momento brotó un espino blanco florido. Por esto, en lugares de Inglaterra, es tradición utilizar como aguinaldo de Navidad una rama de espino albar de Glastonbury. Ya, entre finales del XIX y principios del siglo XX, algunos médicos americanos documentaron sus propiedades tónicocardíacas comenzando a prescribirlo para casos de angina de pecho y paros cardíacos congestivos.

 

David Hofman, herborista holístico, afirmaba que “el espino blanco es uno de los mejores remedios como tónico cardiaco, que debería ser utilizado con seguridad en tratamientos de larga duración, en casos de debilidad o paros cardiacos, palpitaciones, angina de pecho e hipertensión”. Cada especie de espino blanco posee una distribución característica.

 

El Crataegus monogyna se localiza en las regiones mediterráneas, mientras el Oxyacantha es más septentrional, el Crataegus pentagyna abunda en la Península Balcánica, el Crataegus azarolus se halla en la zona este mediterránea y el Crataegus nigra en Hungría y limítrofes.

 

EN LA PENÍNSULA IBÉRICA EL CRATAEGUS MONOGYNA ES LA ESPECIE MÁS FRECUENTE, SIENDO EN LA MAYORÍA DE LAS REGIONES LA ÚNICA EXISTENTE.

 

TRADICIONES DEL ESPINO BLANCO

 

Virgen de Antigua (Lekeitio)

 

En su origen se entremezclan la leyenda y la tradición. La creencia de que una imagen de la Virgen María fue encontrada por los pescadores, los cuales la pusieron en sitio resguardado, al día siguiente la imagen había desaparecido del lugar, encontrándola los pescadores más tarde a la orilla de la playa, cerca del mar, sobre un árbol de espino blanco. Volviendo a guardarla, desapareció de nuevo, encontrándola posteriormente sobre el mismo espino blanco. Ante la repetición del hecho y suponiendo que la virgen deseaba permanecer en ese punto, le construyeron una ermita, haciendo uso del tronco del espino como peana-trono para la imagen.

 

ENSAYOS CLÍNICOS DEL ESPINO BLANCO

 

I.-Se realizó un estudio clínico de un extracto de espino blanco (Crategutt ®), en enfermedades cardiacas de origen isquémico o ligadas a una hipertensión arterial. El estudio fue multicéntrico a doble ciego contra un placebo. Se realizó en el departamento de cardiología del Hospital de Tonar, en Japón (1981), bajo la dirección de Mitsuaki Iwamoto.

 

El análisis se llevó a cabo con 80 pacientes. 35 pacientes estaban tratados con Crataegus y 45 con el placebo. Después del tratamiento, en el grupo placebo había una tendencia al incremento de la presión diastólica y sistólica, así como de la frecuencia cardiaca.

 

En el grupo tratado con Crataegus, se daba una tendencia a la disminución significativa de la presión arterial media y de la frecuencia cardiaca. En el grupo tratado con Crataegus solo se dio un caso en el que se revelaron náuseas y malestar, que desaparecieron espontáneamente sin necesidad de parar el tratamiento.  El espino blanco mejora el metabolismo del miocardio en las enfermedades cardiacas.

 

II.- Ensayo clínico de una preparación de Crataegus pentaeritriltetranitrato en ancianos enfermos que padecen esclerosis de corona en asociación con digitálicos y derivados nitrados (A. Beier, R.P. Königstein et V. Samec, 1974). Se puede concluir que la asociación digitálicos-nitro- Crataegus es beneficiosa.

 

El efecto del espino blanco produce una ritmificación del funcionamiento cardiaco, una estabilización de la presión cardiaca, y disminución del número de ataques estenocardiacos.

 

III.- Tratamiento de la hipertensión arterial con una tintura de Crataegus con dosis elevada. (Combemale, Legrand et coll. 1944).

 

El estudio se realizó sobre los enfermos hipertensos externos y hospitalizados. Los resultados demuestran que la tintura alcohólica de Crataegus desprovista de toda toxicidad, posee una acción hipotensiva que merece hacerla figurar dentro del arsenal terapéutico de la hipertensión.

 

IV.- Estudio del empleo de extractos inyectables de Crataegus sobre artritis obliterante de los miembros inferiores (L. di REnzi et coll. 1968).

 

Se puede concluir que el Crataegus previene parcialmente de la isquemia post-contractil a una gran parte de los individuos tratados.

 

 

 

 

 

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