Diferencias con los medicamentos tradicionales

 

Los medicamentos de síntesis química resultan de la obtención de un solo principio activo, normalmente también con una única acción terapéutica rápida, exacta, específica, potente y eficaz. Por el contrario, al tratarse muchas veces de sustancias de carácter inorgánico o mineral que se comportan como sustancias extrañas al organismo humano, éste puede limitar su absorción. También se pueden dañar otros órganos o funciones del cuerpo humano, o provocar reacciones alérgicas u otros efectos secundarios como la aparición de efecto rebote –recrudecimiento de los síntomas al dejar de tomar el medicamento-, el desarrollo de resistencias –el medicamento deja de hacer efecto y son necesarias dosis más altas-, o la provocación de adicción.

 

Las plantas medicinales sin embargo se caracterizan por aportar al organismo múltiples principios activos que, al tratarse de moléculas orgánicas, se absorben en general más fácilmente y su efecto depende de la acción conjunta de variadas sustancias que se potencian y equilibran mutuamente pudiendo beneficiar a diferentes órganos o funciones del organismo. A pesar de que su acción es más lenta, será más persistente en el tiempo. No es frecuente la aparición de efectos de rebote o de resistencias, y no suelen provocar adicciones o efectos tóxicos. Tengamos en cuenta, sin embargo, que, aunque no con la frecuencia de los medicamentos químicos, las plantas medicinales también tienen sus limitaciones y efectos secundarios que es preciso conocer.

Algunos conceptos sobre fitoterapia

Fitoterapia: ciencia que estudia la utilización de los productos de origen vegetal con finalidad terapéutica, ya sea para prevenir, para atenuar, o para curar un estado patológico. Reconocida por la OMS desde 1978. 

Planta medicinal: es cualquier planta que en una o más de sus partes (hojas, flores, corteza, raíz, etc.) contiene sustancias que la hacen útil para mejorar la salud de las personas o los animales. 

Parte utilizada o droga vegetal: se le llama así a la parte o partes concretas de la planta que le confieren su utilidad terapéutica. Así, cuando definamos una planta como medicinal debemos mencionar obligatoriamente la parte de esta planta que sustenta la actividad curativa. Por ejemplo en el caso de la manzanilla (Matricaria recutita L.) la parte utilizada o droga vegetal de esta planta son las flores.

Fitofármacos: medicamentos que contienen principios activos, derivados de plantas, elaborados de acuerdo a estándares de calidad definidos por los organismos reguladores de cada país.

Principio activo: sustancia dotada de actividad farmacológica. Suelen ser metabolitos secundarios de la planta, es decir, que no son fundamentales para ella (es común que sean sustancias de reserva, productos para repeler o para atraer a los insectos para la polinización, etc.).  Por ejemplo, la digoxina, muy útil como estimulante del músculo cardiaco, es un principio activo que se obtiene de las hojas de Digital (Digitalis lanata); o la morfina, potente analgésico que calma el dolor de muchas enfermedades, se obtiene de las cápsulas de Amapola o adormidera (Papaver somniferum).

 

 

 

 

 

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