Las terapias energéticas consideran la energía como una pieza fundamental de la salud y el bienestar del ser humano.

 

Su objetivo es conseguir el equilibrio y la armonía física, mental, emocional y espiritual de la persona a través de la canalización de dicha energía.

Actúan reactivando la comunicación de los canales energéticos en el cuerpo físico y restaurando el flujo electromagnético entre las células, todo ello revierte en un mayor bienestar a todos los niveles y proporciona la base para la integración armoniosa del cuerpo, la mente y el espíritu.

 

En principio la energía fluye por un sistema complejo de manera armoniosa y equilibrada.

 

Diferentes circunstancias, como las presiones de la vida diaria, los hábitos de vida, pensamientos y emociones perturbadores  pueden causar un desequilibrio en el flujo energético produciendo posteriormente diversos trastornos, dolencias y enfermedades.

 

Es una técnica de aplicación sencilla pero que actúa profundamente eliminando aquellos bloqueos energéticos producidos por situaciones conscientes que nos han afectado profundamente y por otras circunstancias que no recordamos pero que han quedado registradas en nuestro subconsciente.  Durante la terapia se genera un proceso en el que los sentimientos negativos se transforman en sentimientos positivos, de paz, comprensión, amor y crecimiento personal.

 

En muchos casos es fácil detectar alteraciones a nivel energético, que a nivel físico no son apreciables todavía, por lo que esta técnica es una herramienta de prevención muy potente y efectiva, ya que permite detener procesos que están avanzando hacia un plano físico.  Esta técnica permite equilibrar el organismo a nivel mental, emocional y espiritual, trasladándose la mejora inmediatamente al plano físico.

 

Una vez realizada la primera visita, la mayoría de personas empiezan a notar los efectos entre 3 y 4 semanas después de esta sesión.  Es necesario hacer una revisión aproximadamente un mes y medio después de la primera sesión.  El número de sesiones dependerá del diagnóstico, pero en general es una terapia corta, que a menudo permite mejorar aquellos síntomas que ningún especialista ha sabido interpretar.