Autoconocimiento 3 y 4

Autoconocimiento 3 y 4

Parte 3ª y 4ª en audio

Curso de autoconocimiento 03

Los siete centros de la máquina humana

En esta lección veremos algo sobre los siete centros que controlan la máquina humana.
Este tema es simple pero importantísimo, y comprenderlo es fundamental para entender los temas que vendrán y para colocar en práctica las técnicas de autoconocimiento y cambio interior.

También debemos tener en cuenta que este tema no tiene relación alguna con los siete chacras principales del ser humano, pues los chacras son algo totalmente distinto de los centros que tratamos en esta lección.

Nuestro cuerpo posee determinados centros de control que son responsables por ejercer determinadas funciones físicas y psicológicas.

Los dos centros superiores, que son el emocional superior y el mental superior, están como “desconectados” del ser humano común y corriente, debido a nuestra condición psicológica y espiritual tan limitados.
El ser humano tiene una gran capacidad de desenvolvimiento interior, a punto de conseguir tener un orden perfecto dentro de sí, con todos los cinco centros perfectamente equilibrados y armoniosamente “conectados” a los otros dos centros superiores que ya existían.
Una criatura así tiene total dominio sobre sí misma, es señor de sus procesos psicológicos además pueden realizar muchos otros prodigios.

Los cinco centros inferiores todos los seres humanos lo poseen, pues son indispensables a nuestra existencia.
Cada centro trabaja con un tipo de energía que le corresponde y el uso excesivo, que en verdad podemos llamar de abuso, de cualquier uno de los centros agota una persona, pudiendo hasta llevarla a un colapso de sus funciones, lo que es conocido en la era moderna como estrés.

Estos cinco centros son los siguientes:

  • Centro intelectual: localizado en el cerebro, este centro trabaja con la energía mental y es responsable por los procesos de raciocinio y del pensamiento. Cuando una persona, por ejemplo, está estudiando o raciocinando para resolver un problema, está utilizando energía del centro intelectual.
  • Centro motor: localizado en la primera vértebra de la columna (base del cráneo), este centro controla los movimientos que hacemos. Por eso un daño en la columna, especialmente próximo de la primera vértebra, puede comprometer seriamente el control de los movimientos del cuerpo. Cuando hacemos mucho esfuerzo físico estamos abusando de este centro.
  • Centro emocional: es el único centro de control que a pesar de estar formado por dos puntos que se localizan uno en el corazón y el otro en el plexo solar (región del ombligo), este centro trabaja con la energía emocional.
    Seguramente usted ya haya notado que delante de ciertos acontecimientos en nuestra vida, a veces sentimos una sensación extraña en el corazón o un cierto “frío en la barriga”.
    Observe que esas sensaciones son perceptibles justamente en los puntos que forman el centro emocional.
  • Centro instintivo: este centro está localizado en la última vértebra de la columna cervical y controla los instintos naturales de los seres humanos, como el instinto de sobre vivencia, instinto materno, instinto sexual, etc.
  • Centro sexual: localizado en los órganos sexuales trabaja con la energía sexual, que es la energía más poderosa de todas.

Infelizmente debido a nuestros ya conocidos defectos psicológicos, también llamados de ego, estos centros no trabajan correctamente, lo que causa el mal funcionamiento físico y psicológico de la máquina humana.
Esto como consecuencia trae enfermedades de todo tipo.
El ego actúa en estos centros a cada instante, abusando de la energía de estos centros, desgastando y controlando la máquina humana.

Lo más increíble de todo es que nadie sospecha lo que está ocurriendo dentro de sí mismo, en su propio mundo interior, físico y psicológico. Apenas sufre las consecuencias sin saber las causas.
Pero a partir de ahora esto puede empezar a cambiar.

¿Cómo podemos comprobar la actuación de los defectos psicológicos en nosotros mismos?
Existe en nosotros un sentido que está atrofiado por el desuso. Se trata de la Auto-observación.
Con este sentido podemos percibir la actuación de los defectos psicológicos en cada centro y percibiendo esto, podemos eliminarlos a través de lo que llamamos muerte psicológica, también conocida como muerte mística o el morir psicológico.

Los temas de la Auto observación y de la Muerte psicológica serán explicados con detalles en las próximas lecciones del curso, y son imprescindibles para el autoconocimiento y cambio interior.

El sentido de la Auto-observación

En esta lección aprenderemos sobre un precioso sentido que todos poseemos pero que, infelizmente, por su total desconocimiento y consecuente desuso, está atrofiado.
Felizmente conforme vamos volviendo a usarlo, este sentido se va nuevamente desenvolviendo y es como si, poco a poco, fuéramos abriendo gradualmente una ventana en nosotros mismos, la cual por mucho tiempo permaneció cerrada y ahora deja que un poco de luz entre e ilumine nuestro mundo interior, de esta forma vamos consiguiendo poco a poco ver todo lo que existe allí.

Conforme vamos ejercitando este sentido más la ventana se abre y consecuentemente más luz entra y así vamos viendo cada vez más cosas que estaban ocultas y que ni remotamente sospechábamos que existían.
Este sentido es llamado de auto-observación y comprenderlo es básico y fundamental.
No es posible conocernos a fondo sin utilizar el sentido de la auto-observación.

Pero, al final, ¿qué es lo que vamos a observar en nosotros mismos?
A través de la auto-observación iremos a ver y a sentir lo que pasa en los centros de la máquina humana, en los cinco centros inferiores que estudiamos en la lección anterior.
Como veremos en esta lección, en estos centros a todo instante ocurre algo y la mayoría de las veces sin conocimiento y mucho menos con nuestro consentimiento.

¿Y cómo hacer la auto-observación?
No hay una técnica para hacer la auto-observación.
Conociendo cuáles son los centros de la máquina humana (intelectual-motor-emocional-instintivo-sexual), entonces tenemos que observarlos, dirigiendo nuestra atención para estos centros.
Para eso no es necesario parar de hacer lo que estamos haciendo, sea en casa, en el trabajo o en cualquier lugar en que la persona esté.
Practicando la auto-observación usted verá que este sentido nos permite ver y sentir extraordinariamente lo que pasa dentro de nosotros, y al mismo tiempo tener total atención en el mundo exterior y sobre lo que estamos haciendo.
En verdad, como la práctica les mostrará, se consigue tener más atención y concentración en lo que estamos haciendo cuando estamos en auto-observación.

Ahora ya que estamos con nuestra atención dirigida para nuestros centros, debemos observar lo que está ocurriendo allí, sean pensamientos o sentimientos.
Conforme vimos en la lección anterior, los defectos psicológicos actúan en los centros de la máquina humana, nutriéndose de la energía de estos centros y causando muchos maleficios físicos y psicológicos.
Cuando decimos que actúan, significa que provocan, dependiendo del centro y de la naturaleza del defecto psicológico, ciertos tipos de pensamientos, sentimientos, etc., a veces increíblemente amargos y dolorosos lo suficiente para causar un profundo sufrimiento.

A título de ejemplo, daremos una lista de lo que se puede observar de más común en cada uno de los cinco centros de la máquina humana:

  • Centro Intelectual: pensamientos mórbidos y negativos, para con usted mismo y para con las otras personas, como ira, lujuria, envidia, codicia, deshonestidad, alevosía, robo, maledicencia, etc.
    Debemos también observar como los pensamientos cambian rápidamente. Pensamos la mayor parte del tiempo en las cosas que hicimos o vamos a hacer, lo que vimos en la televisión, o lo que deberíamos haber dicho o vamos a decir a fulano, en fin, una sucesión de pensamientos sin control, normalmente relacionados con el pasado o futuro.
    Toda esa confusión de pensamientos e imágenes mentales son también causadas por los defectos psicológicos y pueden desgastar mucho una persona.
  • Centro Motor: básicamente en este centro lo que podemos observar son movimientos hechos mecánicamente, de forma automática, sin tener control sobre ellos.
    Un ejemplo clásico es cuando dirigimos un automóvil y al mismo tiempo estamos pensando en varias otras cosas y a pesar de eso continuamos a cambiar las marchas, acelerar, frenar, etc., todo de forma automática.
    Ahora nos podemos preguntar: ¿Por qué una persona ultrapasa un semáforo en rojo sin darse cuenta y provoca un accidente?
    ¿Por qué una persona atraviesa la calle sin percibir que un automóvil viene en su dirección y es atropellada?
    Esas cosas solamente suceden porque esas personas no están concientes de sus movimientos, de su centro motor. Necesitamos esforzarnos para realizar los movimientos con atención.
  • Centro emocional: emociones negativas de todo tipo como odio (aunque sutilmente disfrazado), la envidia, el miedo (no importa de qué), la angustia, la ansiedad, el apego a cosas y personas, preocupaciones, sentimientos exagerados, etc.
    Un mismo defecto psicológico puede actuar, por ejemplo; primero en el centro emocional y enseguida en el centro motor. Como cuando alguien nos dice algo y no nos gusta.
    Nos enojamos (centro emocional) y luego pensamos en contestar o nos quedamos pensando en muchas cosas que deberíamos haber dicho, hecho, etc. (centro intelectual).
    Podemos también identificarnos con la situación y hacer gestos o mismo pelearnos.
    Observe en este ejemplo que toda la máquina humana fue controlada por el ego como si fuera una marioneta, pasando a controlar primeramente el centro emocional, después el intelectual y por fin el centro motor.
    Si estuviéramos en auto-observación veríamos que eso sucede a todo momento.
  • Centro Instintivo: en este centro lo que observamos es la exageración o el abuso de ciertos instintos naturales.
    Veamos, por ejemplo, el instinto materno que hace que naturalmente una madre cuide de la sobre vivencia de su hijo. El abuso de este instinto se expresaría en forma de una súper protección por parte de la madre, haciendo con que ella cuide y se preocupe exageradamente con él, mismo cuando éste tiene edad suficiente para cuidarse de sí mismo.
    Muy común es el abuso del instinto de sobre vivencia que, entre otras cosas, nos dice que debemos comer para sobrevivir.
    En este caso los defectos psicológicos actúan haciendo con que la persona se alimente exageradamente, comiendo más de lo que debería o necesita para sobrevivir. Es el conocido defecto de la gula.
  • Centro sexual: abuso de las energías sexuales. La energía creadora del sexo es infinitamente la más poderosa que poseemos y que el ego gasta absurdamente viendo películas, escenas, anuncios, explícita o implícitamente pornográficos e inmorales, pensamientos mórbidos, conversaciones deshonestas, etc.
    El abuso de las energías sexuales puede llevar rápidamente a la impotencia.

Al principio conseguimos auto-observarnos muy poco, tal vez algunas veces por día. Eso varía de persona para persona, depende de cuanto esté atrofiado este precioso sentido, pero con la práctica ese tiempo de auto-observación va gradualmente aumentando y pasamos a autoconocernos cada vez más, colocando más luz en nuestro interior y viendo como somos realmente.

Y cuándo estamos en auto-observación y percibimos la actuación de algún detalle ¿que podemos hacer para que éste sea eliminado?
Con el pasar del curso aprenderemos, como ya habíamos mencionado en la lección anterior, la técnica del morir psicológico, a través de la cual podemos eliminar cada defecto psicológico que conseguimos percibir actuando en nosotros.
Por eso practique la auto-observación desde ya, ejercite y desenvuelva este sentido porque de él dependerá su cambio interior.

Curso de autoconocimiento

Técnica para relajarse

En esta lección aprenderemos la importancia de relajar el cuerpo, los beneficios que eso nos da y su importancia para la práctica de las técnicas de proyección astral y de meditación, que serán vistas en las próximas lecciones del curso.

Estudios en el campo de la psicología revelaron que una persona que practica regularmente alguna técnica de relajamiento tiene la posibilidad de evitar enfermedades causadas por estrés, de poder trabajar mejor la ansiedad, de tener un mejor relacionamiento interpersonal, etc.

Cuando practicamos el relajamiento nuestro objetivo es “olvidarnos” de nuestro cuerpo, es decir, dejarlo tan relajado y sin tensiones de tal manera que sería como si no estuviera allí, como que en aquel momento no tuviéramos cuerpo físico. Además de los beneficios para la salud que ya vimos, el relajamiento será la primera etapa de las técnicas que aprenderemos para la proyección astral y la meditación.
Por eso empiece desde ya a practicar la técnica de relajamiento que daremos a seguir para irse acostumbrando.
Si es posible practique por lo menos una vez al día en el horario que le convenga mejor.
Cuanto más practique mejor.

La técnica que aprenderemos para hacer el relajamiento es muy simple y al mismo tiempo muy eficaz, y la llamamos de “Técnica de la luz azul”.
Para practicarla usaremos nuestra concentración e imaginación combinadas, de forma como está descrito abajo:

  • Primero debemos acostarnos en una posición confortable lo suficiente para no tener que movernos más, escogiendo un lugar silencioso, tranquilo y bien ventilado. Normalmente la habitación donde dormimos es la ideal.
  • Ahora cerremos los ojos, concentrémonos y vamos a imaginar, o sea, visualizar con la mente, todo nuestro cuerpo que está en la cama, empezando de los pies a la cabeza.
  • Después vamos a empezar a imaginar una luz celeste llenando nuestro cuerpo, comenzando por los dedos de los pies, continuando por todo el pie, el tobillo, las pantorrillas, así sucesivamente hasta el topo de la cabeza.
    No imagine apenas esa luz cubriendo su cuerpo, pero imagine también que ella llena su cuerpo como si él fuera hueco.
  • Haga la etapa anterior sin prisa e imaginando de la mejor forma posible todo ese proceso, sintiendo relajar cada músculo por donde pasa la luz azul.
  • Al final de la práctica el cuerpo deberá estar totalmente cubierto por la luz azul, así como también totalmente relajado. Si cree que es necesario repita todas las etapas nuevamente.

Puede ser que usted tenga alguna dificultad en concentrarse y en mantener la imagen en la mente. Eso es reflejo de nuestra falta de concentración.
Con la práctica eso irá mejorando y además, en este curso tendremos una lección que tratará exclusivamente el tema de la concentración y cómo desenvolverla.

El morir psicológico

En las lecciones anteriores ya aprendimos sobre nuestra constitución interior y sobre los defectos psicológicos y también cómo estos actúan en los centros de la máquina humana.
Aprendimos también que podemos ver y sentir estos defectos actuando a través de la auto-observación.

En esta lección aprenderemos el principal tema de todo el curso, pues corresponde a la etapa principal para todas las personas que realmente quieran cambiar interiormente, que desean transformarse en personas mejores, eliminando de su interior los elementos psicológicos indeseables que son los responsables por nuestras limitaciones, inconciencia y sufrimientos.
Este tema es el morir psicológico, también conocido como muerte mística o muerte psicológica.

Vamos a hacer ahora una rápida revisión de algunos puntos ya estudiados y que son fundamentales para la comprensión de este tema.
Vea abajo el gráfico que muestra nuestra constitución interior:



Lo que es importante saber claramente para esta lección son los conceptos de Esencia y de Ego.
Entonces veamos:

El ego.

El ego es la suma de nuestros muchos defectos psicológicos que viven en nuestro mundo interior y que fueron criados y continúan a ser alimentados inconscientemente por nosotros mismos.
Esos defectos se nutren de las energías de los centros de la máquina humana.
No hay nada de divino o superior en el ego, él es realmente la causa de nuestros sufrimientos, inconciencia, errores, vicios, etc.

En el antiguo Egipto el ego era conocido como los demonios rojos de Seth.
En el Bhagavad-Gita el ego está simbolizado con los “parientes” con los cuales Arjuna debería trabar terribles batallas.
En la mitología el ego es, entre otros simbolismos, representado por Medusa, causadora de todo tipo de sufrimientos al hombre y que es degollada por la espada de Perseo.

En la Biblia podemos reconocer el ego en el pasaje del endemoniado geraseno (Marcos – 5,1-20), donde el divino maestro Jesús pregunta al demonio su nombre, que le contesta: “Mi nombre es Legión, porque somos muchos.” .
También en el cristianismo podemos encontrar el ego en los llamados siete pecados capitales relacionados por Tomás de Aquino: lujuria, ira, envidia, codicia, gula, pereza y orgullo.

La Esencia.

Nuestra conciencia es una partícula divina, que podemos llamarla también de Esencia.
Como escribió Victor Hugo:
«Escucha tu conciencia antes de actuar, porque la conciencia es Dios presente en el hombre”.

La Esencia es lo que tenemos de más noble dentro de nosotros y es inmortal.
Conforme vamos eliminando los detalles del ego vamos fortaleciendo esa conciencia o alma, ya que cada YO mantiene aprisionada una fracción de nuestra Esencia.
Considere cada YO como una botella que mantiene un poco de nuestra conciencia aprisionada. Rompiendo la botella retorna a nosotros aquella parte de la conciencia que estaba aprisionada.

Así es como vamos cambiando interiormente, substituyendo poco a poco nuestros muchos defectos psicológicos por nobles y bellas virtudes.

La Madre Divina.

Hay en nosotros también una otra partícula divina la cual llamamos de Divina Madre. En las antiguas culturas ella siempre fue conocida y venerada.
La Casta Diana griega, la Isis egipcia, la Tonantzin azteca, la Shakti hindú, la Stella Maris de los alquimistas medievales, María Nuestra Señora de los cristianos, etc., son los otros nombres dados a la Divina Madre dentro de los simbolismos de cada cultura y época.
Así cómo nuestra madre física, ella cuida de su hijo o hija y es individual. Cada ser humano tiene la suya.

Debemos siempre pedir su ayuda, su conforto y su protección.
Ella no abandona nunca al hijo suplicante, desde que éste tenga una conducta digna. Su principal misión justamente es la eliminación del ego, de cada defecto psicológico que conseguimos percibir a través de la auto-observación.
Con la ayuda de ella es que vamos muriendo psicológicamente, eliminando los defectos psicológicos.

La Muerte Psicológica.

El trabajo de la muerte psicológica es antiquísimo y siempre fue enseñado a la humanidad por los varios Maestros o Avataras que vinieron para enseñarla, mostrándonos los medios para acabar con nuestros propios sufrimientos y limitaciones.
Jesús Cristo ( el más venerado por todos), Buda, Quetzalcoalt (el Cristo azteca), Hermes Trismegisto en el Egipto, Krishina entre otros.

Cada uno nos enseñó la misma doctrina, pero adaptada a su tiempo, con sus propios términos y símbolos.
Infelizmente cuando el Maestro parte, los hombres, manipulados por sus propios egos, empiezan a distorsionar la doctrina y poco a poco lo principal se pierde o es ocultado a la humanidad.

Práctica

Primeramente es fundamental estar en auto-observación, poniendo atención en nuestras emociones, sentimientos, pensamientos, etc.
Cuando percibimos la actuación de un defecto psicológico en alguno de los centros de la máquina humana, pedimos a nuestra Divina Madre para que ella lo elimine o desintegre.
El detalle es entonces inmediatamente eliminado y rescatamos la parcela de conciencia que él aprisionaba.
Es realmente muy simple.

Cada persona hará su petición como crea mejor, de corazón, pero de una forma enérgica, como cuando un hijo pide algo urgente a su madre. La madre entonces lo atiende prontamente.
Cada uno tiene sus propias palabras, pero un ejemplo es:

“Madre mía, elimine este defecto, desintégrelo”.

Si un mismo tipo de defecto insiste en actuar seguidamente volveremos a pedir por su eliminación.
Eso ocurre cuando un defecto es muy fuerte, cuando fue “alimentado” por mucho a través del tiempo.
Sin embargo, utilizando la técnica de la muerte psicológica cada vez que el defecto actúe, este irá perdiendo su fuerza hasta que finalmente muera.

Podemos hacer una analogía entre el ego y un árbol.
Un árbol se desarrolla y se mantiene vivo y fuerte retirando del suelo los nutrientes necesarios para su sobre vivencia y para eso depende totalmente de sus raíces, ya que estas son la parte del árbol que efectivamente lo alimenta.

Ahora consideremos el ego es como un árbol que depende totalmente de los pequeños detalles o los YO (que podemos comparar a las raíces del árbol), ya que son estos los que retiran la energía suficiente de los centros de la máquina humana y así mantienen el ego vivo.
Si cortamos las raíces del ego, que son los defectos psicológicos, a través de la muerte psicológica, consecuentemente el ego irá gradualmente perdiendo su fuerza, desnutriéndose y muriendo, igual como cuando cortamos las raíces del árbol.

También puede ocurrir lo contrario, o sea, se permitimos que los detalles actúen todo el tiempo en los centros de la máquina humana, el ego irá tornándose cada vez más fuerte y desarrollado. Eso es lo que infelizmente ha ocurrido con nosotros hasta ahora.

Durante el curso vamos a conocer también nuevas facetas de los defectos psicológicos y entender por qué muchas veces tenemos actitudes y comportamientos que en verdad solamente nos perjudican.
De cualquier forma el medio para la eliminación de cualquier defecto será siempre la muerte mística, por eso no deje de colocar en práctica lo que aprendimos en esta lección.